Por: Jorge Luis Hernández/ [email protected]
El ansiado título que llegó para el Cruz Azul. Dicen por ahí que “cuando es para ti, aunque te quites; y cuando no, aunque te pongas” y eso es lo que le pasó a la máquina en este torneo Guard1anes 2021.
¿Cuál fue la clave del título? Sin temor a exagerar o sonar muy petulante, está claro y lo escribí hace semanas en este valioso espacio, la llegada de Juan Reynoso al banquillo del equipo celeste, pues su sistema de juego es práctico –que no es lo mismo que agradable–, pero da resultados y con los números que logró el técnico peruano con el equipo cementero, no queda lugar a dudas.
Mejor defensiva, mejor delantera, con 13 triunfos, dos empates y solo dos descalabros, son números sorprendentes para un entrenador que llegó como bombero, porque la verdad es que Reynoso no fue la primera opción de la directiva azul tras la renuncia de Robert Dante Siboldi, debido al ridículo que hizo el Cruz Azul en la liguilla del Guard1anes 2020.
En aquel momento la directiva buscó a Hugo Sánchez, sí, el pentapichichi había sido el elegido para llegar al banquillo, ya estaba todo pactado, ya había día de presentación, lista de refuerzos y demás, hasta que Hugo habló de los años del contrato que le ofrecían, en donde sólo le daban un año y la cláusula que terminó por desalentarlo para dirigir a los azules, esa cláusula en que se le indicaba a Hugol que los refuerzos para su equipo llegarían vía los promotores del Cruz Azul y allí fue donde la puerca torció el rabo y nomás no hubo acuerdo, pues el expuma, tiene a sus promotores aparte.
Entonces buscaron un entrenador extranjero, pero su prospecto terminó firmando contrato por otro equipo en Europa, o sea, dicho estratega no iba a cambiar la oportunidad de seguir en Europa por llegar a La Máquina, así de crudo, así de real.
Llegaron los cambios en la dirección deportiva del equipo y fue así como Álvaro Dávila, quien tenía apenas unos días como nuevo presidente deportivo de los de La Noria, recomendó que fuera sí, un técnico extranjero, pero que ya conociera el futbol mexicano y sobre todo, conociera a la institución celeste y sus necesidades, que además fuera práctico –jugando bien o mal– pero que sus equipos sumaran puntos, y el técnico con ese perfil acaba de ser echado del Puebla de La Franja, equipo al que había logrado meter a los cuartos de final con un plantel de bajo perfil y no hablemos de su presupuesto, sí, Juan Máximo Reynoso.
Me cuentan que en aquella reunión de Dávila con los directivos de Cruz Azul estuvo más llena de dudas que de certezas, que cuando el nombre salió a la luz, más de uno se miró con cara de “¿Es en serio lo que propone Álvaro?” La contratación se dio, incluso con algunos miembros de la directiva con plan B, con nombres de otros técnicos por si lo de Juan Reynoso no resultaba pero, ¡oh sorpresa!
El equipo de Reynoso perdió las primeras dos jornadas y de ahí, para arriba, jugando a lo mismo que juagaba el Puebla del Guardianes 2020, pero con un plantel lleno de jugadores con la calidad suficiente de resolver un partido con una jugada individual y de ahí, a pararse bien en la cancha y no dejar jugar al rival, mientras que los ofensivos a buscar pases a las espaldas de los defensas contrarios para contragolpear y definir los encuentros, sí, juego válido, no vistoso pero efectivo, por eso, Cruz Azul ganó más de 85% de sus partidos con diferencia de un gol. Y lo dije- aunque a toro pasado todos somos expertos-, si el Cruz Azul tenía oportunidad de ser campeón, era ahora, con el sistema de Juan Reynoso, ayudado por supuesto con la calidad de su plantel y que, las cosas se le acomodaron a La Máquina para levantar esa novena estrella –Hasta Guillermo Álvarez se hizo a un lado–, sí, el gran artífice de ese título sin lugar a dudas en Juan Máximo Reynoso, porque pese a la presión que vivía el equipo y él mismo, le fue fiel a su estilo y le salió, como siempre pasa, cuando un técnico se muere con la suya y gana, es un convencido, cuando pierde, es un terco, así es el futbol, así es la vida.
Reynoso tiene la gran oportunidad de consagrarse como entrenador, de ser uno de época en el futbol mexicano y claro está, que después de la salida de Ricardo Gareca de la Selección peruana, será Juan Máximo Novenus Azulis Reynoso el elegido –guarden estas líneas–, pero está claro que debe evolucionar en su juego y con sus jugadores, porque difícilmente a La Máquina le jugarán como antes.
Así es que el exentrenador de La Franja tiene que seguir convenciendo a su plantel que así es como deben jugar, aunque no sea del agrado de hombres como Cabecita Rodríguez y Piojo Alvarado, quienes manifestaron en más de una ocasión que este Cruz Azul podía y debía jugar diferente, para agradar a su gente, pero ante los hechos, los dichos quedan de lado y hoy por hoy, se han declarado reynosistas.
El reto será mayúsculo para Reynoso en lo venidero, pues los sistemas se aprenden y los rivales los recuerdan, ahora sin lugar a dudas, Cruz Azul es de los rivales a vencer y lo notarán el cuerpo técnico y sus jugadores. Correcto, La Máquina ya logró el ansiado título y la vara ha quedado muy alta, por lo que ahora la misión del Cruz Azul es recuperar esa grandeza maltratada por 23 años sin campeonato, porque de poco servirá este título si se vuelve a caer en el letargo de la mediocridad, no digna de esa institución.


