Manuel Martínez Benítez / @manuelmtzb
En días recientes, el Inegi dio a conocer su encuesta de ingreso y gasto de los hogares mexicanos, en la cual se basa Coneval para hacer sus cálculos para los datos de pobreza de los que tanto y antes hemos hablado.
Pero la encuesta en sí es muy interesante, nos da a conocer datos de cómo son estos rubros en el país con fecha del 2020 (recordemos que muchos de los datos del Inegi tienen cierto desfase por el procesamiento que llevan) y que muestran nuestra realidad como país y nos ayuda a entendernos y a tener muchas reflexiones de quiénes somos y cómo vivimos.
Primero, déjeme contarle que el ingreso promedio al mes de un hogar en México es de 16 mil 770 pesos al mes.
Esta cantidad cuenta el ingreso de todas las personas trabajadoras de ese hogar. Otro dato interesante es que del 2016 al 2020 el ingreso en los hogares en México cayó mil 811 pesos, un 10% de pérdida en el ingreso en estos cuatro años. Una parte puede ser explicada por la pandemia que vivimos, pero también nos muestra que hay una merma en este renglón durante estos cuatro años.
Al ver el dato a nivel de ingreso per cápita del mexicano, es mucho más crudo: en promedio, un mexicano gana 4 mil 729 al mes, esto según la encuesta del Inegi, y al ver la comparación con el 2016 podemos notar que el ingreso en lugar de crecer como es necesario ha disminuido en 342 pesos para el promedio de los mexicanos, dejando claro por qué el tema del empleo y el ingreso es uno de los mayores problemas a atender en nuestro país actualmente.
Pero el tema puede ser analizado a profundidad cuando vemos los datos a nivel de deciles. Permítame solo recordarle que los deciles se obtienen dividiendo el total de una población objetivo en 10 partes iguales, es decir que, si en México hay un total de 35 millones de hogares, cada decil representa 3.5 millones de hogares.

En otras palabras: el 10% de los hogares más ricos de este país gana 16 veces más que el 10% de los hogares más pobres de México.
Otro dato al que me gustaría que prestáramos atención es que del decil IX al decil X, es decir, los dos más acomodados en la República Mexicana: la proporción es de un poco más del doble, un salto enorme entre uno y otro. Por esto, podemos decir que el país ha vivido y sigue viviendo en una enorme inequidad en cuanto a las retribuciones que tenemos en nuestros hogares.
Hay que señalar que al analizar los datos de cada decil del 2016 al 2020 es evidente otra dura realidad: solo el decil más bajo ha tenido una pequeñísima mejora en su ingreso (56 pesos o el 2%) y de ahí en fuera, los nueve deciles restantes han perdido capacidad de ingreso, perdiendo entre 45 pesos (-1% del 2016 al 2020) a 13 mil 162 pesos (-19% del 2016 al 2020) al mes, dependiendo el decil. Queda claro que uno de los varios factores por los que ha avanzado la pobreza es porque hemos perdido la capacidad de ingreso en nuestros hogares.
En cuanto al ingreso per cápita a nivel de deciles, podemos ver, como decíamos antes, que el ingreso promedio ha disminuido del 2016 al 2020 en 342 pesos (-7%) al pasar de 5 mil 72 pesos a 4 mil 729 pesos por mexicano en promedio. Pero también podemos ver que el decil de menos ingresos de mexicanos gana en promedio al mes 897 pesos (un poco más de 12 millones de mexicanos tienen ese ingreso promedio al mes) y en este decil del 2016 al 2020 el aumento a ingresos ha sido de 29 pesos (3%).
De ahí en adelante, los “aumentos” de ingreso de los deciles se dan del decil II al VII aumentando entre 1% y 3% en estos cuatro años. Los tres deciles más altos de ingresos per cápita de los mexicanos han tenido una caída de 18 pesos a 3 mil 415 pesos en sus ingresos mensuales.
Algo queda claro en estos datos que acabamos de presentar: el décimo decil, el más alto, ha tenido una importante caída en sus ingresos (alrededor del 18%), mientras que en los deciles más bajos (digamos del I al III) el aumento ha sido marginal (2% en promedio) y este es menor a la inflación presentada en estos años.
En cuanto al destino del gasto de los mexicanos, el dato es igual de interesante. En promedio, un hogar en México gasta al mes 9 mil 970 pesos; de estos gastos, el mayor (38%) es el de alimentos, bebidas y tabaco con 3 mil 793 pesos en promedio al mes. El rubro siguiente en gasto es el de transporte (ya sea en adquisición y mantenimiento o transportación) con un gasto promedio de 1 mil 851 (19% del gasto) y el tercer rubro en el que más gastamos en los hogares mexicanos es en el de los servicios de vivienda (energía eléctrica, combustibles, etcétera) donde un hogar promedio eroga 11% del gasto, con mil 95 pesos cada mes.

Hay que decir que el ingreso en los hogares (y per cápita) que reporta el estudio del Inegi toma en cuenta el ingreso directo de las personas trabajadoras y otros ingresos (como transferencias y aportaciones gubernamentales y otro tipo de ingreso en cada hogar). Es cierto que hay que hay un enorme problema en el país, pues hay mucha gente sin empleo; pero también es cierto que de la gente que lo tiene, salvo unos cuantos, el empleo es de baja remuneración y es un tema que de alguna forma debemos mejorar prontamente en el país.
Primero, deteniendo la caída de ingreso y mejorándolo de fuerte manera en los años venideros. Esta será tal vez una de las principales cosas, que, de lograrse, sacaría al país de la pobreza, y no solo a algunos pocos, sino en general.
Hay que decir que esto llevará a un esfuerzo generalizado del gobierno y de los empresarios (macros y micros), de los empleadores, para generar mejores salarios, pero también de los empleados para tener más capacidad de producción o de servicio. La única solución que veo es que todos hagamos algo en conjunto (no dividiéndonos) para buscar salir adelante como país, si no, estaremos condenados a seguir viviendo en esta realidad por muchos, muchos años más en México.


