Manuel Martínez Benítez / @manuelmtzb
Quedan 15 días para que acabe el 2022, un año muy complejo, como lo han sido los más recientes, en que han sucedido muchas cosas (aún más en nuestra entidad); y nos alcanza uno nuevo, el 2023, para el que estamos llenos de planes y buenos deseos. Si Puebla fuera una persona, ¿qué reflexiones debería hacer de los años recientes vividos y cuáles deberían ser sus deseos para 2023?
Primero, Puebla debería verse como es, conocerse. En ese contexto, hay que decir que la entidad tiene seis millones 583 mil habitantes, con 217 municipios (es decir 217 territorios autónomos con sus gobiernos municipales), donde 73% de la población vive en zonas urbanas y el 27% en zonas rurales; los poblanos tienen en promedio de escolaridad tercero de secundaria o primero de preparatoria.
Dentro del estado, hay un 52% de mujeres y un 48% de hombres.
Hay municipios tan grandes como Puebla capital con casi 1.7 millones de habitantes, Tehuacán con 327 mil personas, o San Martín Texmelucan, San Andrés Cholula, Atlixco o San Pedro Cholula con más de 135 mil habitantes.
Y municipios tan pequeños como San Miguel Ixtlán con 526 habitantes, La Magdalena Tlatlauquitepec o San Martín Totoltepec con menos de 695 habitantes.
El estado de Puebla termina el 2022 con 1 millón 713 mil viviendas habitadas: 62% tiene pisos de cemento, firme o loseta; y 38% , pisos de tierra. Tres de cada cinco viviendas disponen de agua entubada y cuatro de cada cinco tienen drenaje.
Un dato más: en Puebla 99% de las viviendas tiene


