Historias de un joven reportero
Por: Gerardo Ruiz / @GerardoRuizInc
Así como la violencia política de género se ha tergiversado en los últimos años en una herramienta más de censura y venganza contra ciudadanos y opositores, que critican al régimen como el infame escándalo de #DatoProtegido, los programas públicos para fomentar y proteger a las mujeres, así como los mecanismos legales cada vez más sencillos y ágiles para denunciar cualquier tipo de agresión para las ciudadanas “de a pie” han tenido un avance significativo en los últimos años.
Puebla es ejemplo de esto.
Muchos de los odiadores sistemáticos del gobierno armentista quisiera que el estado pase por la misma crisis que atraviesa Veracruz y su gobernadora Rocío Nahle por el feminicidio de la maestra Irma Hernández y la pésima contención del daño e indolentes declaraciones de la mandataria morenista.
La entidad poblana es la otra cara de la moneda.
Y es que el gobierno de Alejandro Armenta en su primer semestre ha logrado una reducción del 40 por ciento en los feminicidios registrados en el estado como resultado de la estrategia de protección a las mujeres que se implementó desde el inicio de la actual administración, la cual tiene como centro el proyecto de las Casad Carmen Serdán.
De acuerdo con datos oficiales, durante los primeros 6 meses de este año se logró una caída en 13 delitos de alto impacto social, respecto al mismo periodo del 2024. El homicidio doloso bajó un 6.9 por ciento.
Al decir del propio mandatario poblano la reducción de 40 por ciento en los feminicidios representa un gran avance en la seguridad de las mujeres, ya que esta cifra destaca menos muerte, por lo que su gobierno no bajará la guardia en las acciones que se implementan para informar a las mujeres sobre sus derechos y proteger su integridad y la de las familias en todo el estado.
Cuando recibió el gobierno de manos de Sergio Salomón Céspedes, Puebla ocupó el segundo lugar en el nivel nacional con el mayor número de feminicidios, según reportó el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.
En ese periodo se registraron cinco casos de manera oficial, lo que ubicó a la entidad en el top ten de feminicidios.
Fueron cuatro estados los que concentraron el 37 por ciento de los feminicidios a nivel nacional, de acuerdo con el informe mensual de violencia contra las mujeres.
No solo eso, el informe sobre violencia contra las mujeres «incidencia delictiva y llamadas de emergencia 9-1-1», reveló que en Puebla durante enero al mes de agosto del 2024 se contabilizaron 200 homicidios contra mujeres; mil 926 lesionadas y 32 feminicidios.
El documento publicado en septiembre de ese año señaló que en ese periodo la entidad poblana se ubicó como el sexto estado a nivel nacional con más feminicidios, siendo Nuevo León la primera posición con 47, seguido del Estado de México con 43 y Morelos en el tercer peldaño con 40 casos.
Hoy, la realidad es otra.
La lucha incansable por generar un estado seguro para las poblanas no es solo un compromiso del gobierno de Armenta, sino, una asignatura pendiente permanente.
Durante la mañanera de este martes, Armenta Mier, acompañado de su esposa Ceci Arellano, presidenta del Patronato SEDIF, aseguró que el hecho de que actualmente se registre un 73 por ciento más de denuncias por violencia contra las mujeres significa confianza en las violentadas para denunciar, porque saben que en Puebla hay cero impunidad en los delitos por violencia de género y feminicidios.
El gobernador recordó que en gobiernos anteriores la violencia no se denunciaba por miedo, y porque en un gobierno se desaparecieron los Ministerios Públicos, con el fin de maquillar la inseguridad.
En su intervención, el director general del Sistema Estatal para el Desarrollo Integral de la Familia (SEDIF), Juan Carlos Valdez Zayas, destacó que las Casa Carmen Serdán no solo son un espacio físico, sino se constituyen en un refugio en donde se protege, escucha, acompaña y se brinda esperanza y empoderamiento a quienes en algún momento de su vida han sido violentadas y violentados.
Valdez Zayas, detalló que desde su creación, en las 18 casas se han otorgado más de 34 mil 325 atenciones entre consultas psicológicas (4 mil 037), asesorías jurídicas (2 mil 953) y talleres de empoderamiento (15 mil 055). Además de proporcionarles albergue a más de 262 mujeres, niñas, niños y adolescentes. A la fecha se han integrado más de 2 mil carpetas de investigación por parte del Ministerio Público.
Las cifras son abrumadoras y hablan por sí solas.
Y mientras en la capital la percepción de la inseguridad va de manera incontrolable al alza, el estado sigue dando resultados en materia de seguridad.
Puebla, les guste o no (Nahle dixit), es una entidad segura para las mujeres.


