Es Relativo
Lic. Guillermo Pacheco Pulido
¡He sufrido y sufro destierro
y soy hermano de todos los
desterrados del mundo!
Así hablaba Felipe Camino Galicia de la Rosa, más conocido como LEÓN FELIPE. Nos recordaba a los griegos cuando decían: “Yo soy un ciudadano, no de Atenas o Grecia, sino del mundo”.
La vida y obra del gran español León Felipe se reconoce en el mundo por el camino de la poesía, fue un gran poeta de la lengua española, traductor, maestro, de ideología republicana que defendió frente a una permanente adversidad sus ideas; vivió en México con la frase que vive y pronuncia todo el que ha dejado su patria por razones ideológicas: Ubi Patri Ubi Liberti = Donde está la libertad está mi patria, y México fue su patria.
La poesía es tan grata al oído, como el sueño de un fatigado y León Felipe escribió poesía para el mundo:
“Deshaced ese verso,
quitadle los caireles de la rima,
el metro, la cadencia
y hasta la idea misma…
Aventad las palabras…
y si después queda algo todavía,
eso
será la poesía”
Al llegar a México, León Felipe vivió en casa de una hermana.
Traía una carta de Alfonso Reyes para Pedro Henríquez Ureña, conociendo así a grandes intelectuales mexicanos como Antonio Caso y José Vasconcelos que lo apoyaron para ser catedrático en algunas instituciones universitarias.
Le gustó mucho México, cuya capital en 1923 tendría cerca de cuatrocientos mil habitantes.
Una excelente biografía de León Felipe, Luis Rius en su libro “ León Felipe poeta de barro”, nos cuenta que el poeta señalaba con gusto y simpatía que: “ llegué a México, montado en la cola de la revolución. Corría el año 23 y aquí clavé mi choza. Aquí he vivido muchos años: aquí he gustado, he sufrido, he protestado, he blasfemado y me he llenado de asombro.
He presenciado aquí monstruosidades y milagros.
Aquí estaba cuando mataron a Trotsky, y cuando asesinaron a Villa, y cuando fusilaron, ahí, en la carretera de Cuernavaca, a cuarenta generales juntos; y aquí he visto en un indito a todo México, arrodillado y llorando ante una flor.
¡Oh México enigmático de la pólvora y la rosa! Qué pueblo es éste que tiene la mano izquierda llena todavía de barro primitivo de la charca y la mano derecha ungida ya por la gracia y la Luz Divina de la misericordia y la generosidad”.
¿Quién en el mundo sabe regalar una moneda de oro con más elegancia y señorío que un mexicano? ¿Y quién ha inventado la “mordida” oh, este mexicano que sería capaz de robar el sol para dárselo a ese mendigo que se muere de frío. ¿Qué pueblo es este que lo pide todo, lo arrebata todo… para darlo todo? ¿Qué pueblo es éste que vive, que juega graciosamente con la “mordida” y la limosna…?
El magnífico poeta, diría yo, dibujó parte de su vida en la poesía. Observamos que por razón de su ideología, principalmente, tuvo muchos fuertes problemas; en parte de su poema “Vencidos” nos dice:
“Por la manchega llanura
se vuelve a ver la figura
de Don Quijote pasar
…
Va cargado de amargura
…
va vencido el caballero
de retorno a su lugar
…
Hazme un sitio en tu montura
y llévame a tu lugar;
hazme un sitio en tu montura
caballero derrotado;
hazme un sitio en tu montura
que yo también voy cargado
de amargura
y no puedo batallar… “
León Felipe amó a México como tierra de amistad y libertad”, “ soy tan mexicano como el misionero y el conquistador. La cosa es clara y me rebelo cuando un aduanero mexicano me pregunta quién soy, de dónde vengo y cómo me llamo”.
En su concepción humanista decía: “Voy con las riendas tensas y sufriendo el vuelo, porque no importa llegar solo ni pronto, sino llegar con todos y a tiempo”. León Felipe fue siempre valioso: SE SIEMPRE EL MISMO.
Su paso por las luchas ideológicas lo llevaban no a decir, sino a gritar: Ubi Patri, Ubi libertos= Donde está la libertad, ahí está mi patria.
Recordamos a López Velarte: “La patria no es una realidad histórica o política, sino íntima”.
En esa intimidad expresada en su poesía nos dijo León Felipe una frase que ojalá meditemos: “Que lástima que ya no tenga una patria…!”
Esta frase nos hará comprender a los migrantes de hoy en el mundo.


