Cecy Rendón
Una gran tentación en la época prenavideña es comprar los regalos a meses sin intereses.
Cuando sentimos que nuestro presupuesto no es suficiente, cuando parece que el dinero disponible no alcanza,los meses sin intereses parecen una opción muy atractiva…
El problema es que te enredan en un círculo vicioso del que es muy difícil salir. Lo más común es que te ofrezcan 12 mensualidades, lo que significa que para cuando termines de pagar ya tendrás encima la siguiente Navidad y te volverás a endeudar.
Ese camino te llevará a una eternidad de pagos a la tarjeta.
Y si te ofrecen más de 12 meses es mucho peor, porque lo más probable es que la siguiente Navidad vuelvas a hacer lo mismo y entonces se te estarán empalmando las mensualidades… así como si te ofrecen menos, en tres meses tienes encima la Semana Santa y en seis meses vienen los gastos de verano.
Como siempre lo dicen las grandes mentes financieras, los meses sin intereses son para productos que te van a durar mucho más tiempo que tu crédito… y en la mayoría de los casos los regalos de Navidad no califican en esa categoría.
¿Cuándo sí califican? Cuando te quieras regalar, a ti o a tu familia, cosas como un automóvil, electrodomésticos grandes o muebles… te lo repito, cosas que duren más tiempo que las mensualidades.
Si quieres hacer un regalo especial a tus papás, a tus hijos o a tu pareja, si tienes la seguridad absoluta de poder cubrir las mensualidades y el regalo es por una ocasión especial única en la vida.
(Graduaciones, bautizos, recuperación de una enfermedad grave, celebración de un éxito).
También califican todas las inversiones que quieras regalarte, como herramientas de trabajo o mejoras a tu negocio. De hecho, esta es la mejor forma de invertir tu aguinaldo y si no te alcanza claro que puedes apalancarte de los meses sin intereses.
Si estás a punto de comprar algo y utilizar los famosos “meses sin intereses” antes de dar el tarjetazo haz una pausa, respira profundo tres veces y pregúntate:
¿Esto que voy a comprar va a durar más que los meses que voy a pagarlo? ¿Vale la pena el gasto? ¿O solamente lo estoy comprando por impulso o por capricho?
De inmediato sabrás la respuesta, y lo mejor es ser prudente… porque lo último que quieres es pasar el 2022 ahogado en mensualidades cuando ya está terminando la tormenta financiera.


