Palabra de mujer
Rocío García Olmedo
Muchos simbolismos encierra especialmente la sucesión de la presidente de México Claudia Sheinbaum.
La carga simbólica es mayor, no sólo por esas muchas herencias que han venido siendo documentadas, sino por su calidad de mujer. La primera que en la historia logra este privilegio.
A lo largo de la historia, los hombres que han pasado por este cargo han tenido también, como ahora ella, que asumir la herencia de sus antecesores. Así ha sido en todas las sucesiones presidenciales en México, para bien o para mal.
Una nueva etapa en México se inicia acompañada de muchas interrogantes que seguramente todas, todos nos hacemos: ¿Cómo será su actuar?, ¿cuál será su narrativa?, ¿será protagónica?, ¿será permisiva?, ¿será omisa?
Me parece que es un buen momento para hacer un parteaguas a partir de reconocer la polarización que nos ha llevado a grandes divisiones internas. A un manejo hacia el exterior también polarizante y para no llegar con renovados desencuentros.
En los próximos días y a lo largo del sexenio iremos observando un nuevo estilo de gobernar que tiene en el centro como eje de gobierno, la transformación.
¿Cómo se transformará el ejercicio de gobernar? Tendrá que reconocer que en estos momentos de la vida del país se hace necesario construir acuerdos, como ha tenido que hacerse en otras etapas de la historia de México.
Más aún cuando de lo que trata esta transformación es de consolidar un Estado de bienestar.
Esto pasa porque ese poder transformador, debe transformar la educación, la salud, la inseguridad, para reconstruir un país pacífico y seguro.
Transformar las dinámicas de poder; rediseñar los espacios para una transformación verdadera en el servicio público.
Una nueva etapa más abierta y conciliadora que nos cubra a todas las mexicanas y los mexicanos. Todo, desde una ética feminista.
De las lecciones de la historia se puede aprender mucho.
Muchas sucesiones presidenciales hemos vivido en nuestro país. Inicia una nueva administración en el gobierno. Nuevas expectativas. Sin hacer juicios de valor, esperamos el siguiente paso que dará a partir del primero de octubre, quien es la primera mujer presidenta y la primera Comandante Suprema de las Fuerzas Armadas, Claudia Sheinbaum, sin duda un hecho histórico que es parte ya de la historia del país.


