Diana López Silva
“Agua de Puebla sirve para nada y cobra muy caro”, sentenció el presidente del Congreso local, Pável Gaspar Ramírez, al anunciar que el Legislativo redoblará esfuerzos para frenar los abusos de la empresa Concesiones Integrales
Dijo que se hará una auditoría forense sobre el contrato.
Diputados de diferentes partidos cambiaron el discurso de que no se puede revocar el contrato de la empresa Concesiones Integrales, conocida como “Agua de Puebla”, porque habría penalizaciones millonarias para el estado
Esta vez aseguraron que el Congreso “defenderá con todo” el agua de los poblanos.
Tras la comparecencia del titular de la concesionaria, Jordi Bosch, ocurrida la semana pasada, el diputado de Morena, Pável Gaspar, criticó que los poblanos tengan que pagar costos elevados y falta de saneamiento del río Atoyac, a pesar de estar incluido en el cobro.
Como presidente de la Junta de Gobierno y Coordinación Política (Jugocopo), anunció que el Congreso verificará a la empresa para frenar los abusos y omisiones en el servicio de agua potable, alcantarillado y saneamiento de Puebla.
Señaló que la administración panista del exgobernador Rafael Moreno Valle Rosas, al entregar la concesión por 30 años a Agua de Puebla, “firmó un cheque en blanco” que derivó en la privatización del agua en la capital, Amozoc, Cuautlancingo, San Pedro y San Andrés Cholula: “el acceso al agua, a pesar de ser un derecho humano, se convirtió en negocio”.
La diputada Guadalupe Vargas, presidenta de la Comisión de Hacienda y Patrimonio Municipal, destacó que, a una década de haberse otorgado la concesión, la empresa únicamente ha cumplido nueve de los 31 indicadores de evaluación.
Mencionó que, ante el bajo desempeño de Agua de Puebla, se realizará una revisión para verificar el cumplimiento de las obligaciones establecidas en el contrato de la empresa.


