Ante amenazas, el abanderado del tricolor en Chignahuapan dejó la contienda
Mario Olvera, candidato del PRI en Chignahuapan, anunció su declinación a favor de Morena a solo cinco días de la elección extraordinaria, lo que provocó la condena del PRI y el PAN.
Olvera justificó su decisión alegando que recibió amenazas contra él y su familia, lo que lo llevó a respaldar el proyecto de Morena y comprometerse con el gobierno del estado.
El dirigente estatal del PRI, Néstor Camarillo Medina, aseguró que la campaña en los municipios avanzaba con normalidad y que su partido estaba reuniendo pruebas para denunciar presuntas presiones ejercidas por el Concejo Municipal de Chignahuapan.
No obstante, tras el anuncio de Olvera, el PRI lo acusó de tomar una decisión unilateral sin consultar ni contar con el respaldo del partido.
El PRI se deslindó de las declaraciones de Olvera, asegurando que sus palabras fueron expresadas a título personal y no representan su postura.
Camarillo Medina recordó que Olvera había sido postulado por el PRI, pero provenía del PAN, lo que hacía más grave su cambio de postura, pues contradecía la alianza entre ambos partidos para la elección extraordinaria.
Por su parte, el PAN también rechazó la decisión de su excandidato y atribuyó al clima de violencia que afecta el proceso electoral en el estado y en el país.
La dirigencia del PAN aseguró que no estaba al tanto de la declinación y dejó claro que no respaldan decisiones personales que favorecen al oficialismo y afectan la democracia.
Finalmente, el PAN exigió que la elección extraordinaria se desarrolle en condiciones de paz y seguridad, solicitando a la autoridad reforzar las medidas necesarias para garantizar un proceso electoral transparente.
Ambos partidos, PRI y PAN, reiteraron su condena a la decisión de Olvera y reafirmaron su oposición al proyecto de Morena.


