Diana López Silva
Organizaciones campesinas del Movimiento Popular Progresista y de la Asamblea Nacional Indígena se manifestaron en el Congreso de Puebla para pedir a los diputados su apoyo en la reforma del artículo 27 constitucional, al considerar que, desde el sexenio salinista, se abrió la puerta al “saqueo” de tierras de campesinos.
Este martes, con altavoces y una bandera de México, recordaron que desde 1972 estaba prohibido explícitamente que las tierras de ejidatarios y comuneros pudieran comprarse, venderse o prescribirse.
Es decir, bajo ninguna norma legal podía transferirse la propiedad a terceros que no fueran herederos de los campesinos.
Señalaron que también se establecía que los bienes no podían ser embargados por deudas de los campesinos y, en síntesis, no existía posibilidad de que perdieran sus tierras.
No obstante, con la reforma de 1992, durante el sexenio del expresidente Carlos Salinas de Gortari (1988–1994), se eliminó esta protección para campesinos y comuneros.
“También se le quitó a los campesinos el derecho a la tierra, a que cualquier trabajador pudiera solicitar un pedazo para vivir dignamente con su familia. Ese derecho les fue arrebatado”, acusaron.
Afirmaron que, a partir de esas reformas de 1992, hace 33 años comenzó un despojo de los recursos naturales en el país, con modificaciones a las leyes minera, de aguas nacionales, de biodiversidad, de recursos naturales y de combustibles fósiles, lo que abrió paso a la privatización.
Frente al Congreso local, se sumaron al movimiento nacional que busca reformar nuevamente el artículo 27 constitucional y solicitaron apoyo para la devolución de tierras a los campesinos.


