Jesús Peña
La reforma electoral, planteada por el presidente Andrés Manuel López Obrador, generará una estructura endeble y temporal, que fortalecerá e incrementará la centralidad y hegemonía del Poder Ejecutivo frente al resto de las instituciones, lo cual es impropio de una república federal, señala la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP).
De esta forma, el Decanato de Ciencias Sociales de la institución educativa fija su postura frente a la iniciativa que pretende sustituir al Instituto Nacional Electoral, así como disolver a los Organismos Públicos Locales Electorales (OPLE) y a los Tribunales Electorales de los Estados, bajo el argumento de ahorrar 20 mil millones de pesos anuales.
Esta declaratoria se da previo a que, el domingo próximo, diversas ciudades del país –entre ellas Puebla– participen en la marcha nacional para la defensa del INE, la cual ha sido descalificada por el propio López Obrador.
“El proceso de elección directa en las urnas de los consejeros electorales del INEC no garantiza imparcialidad ni independencia, pues dependerá de la voluntad política del pueblo; con ello se pasaría de un asunto técnico-político, como es ahora, a uno eminentemente político, pues los electores no fijarán parámetros técnicos para decidir a quién otorgarán su voto”, citan.
Además, la desaparición de los tribunales estatales significará una enorme carga de trabajo para los magistrados federales, en especial porque muchas elecciones locales están homologadas en sus fechas con las federales, lo que significa muchos recursos legales, interpuestos por partidos y candidatos, a resolver.
“Nuevamente estaría en manos de los electores la designación de quienes fungirían como los siete magistrados de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, en un proceso que debería ser técnico y no político-partidista”, destacan al tiempo de precisar que el proceso no garantiza imparcialidad ni independencia.
Respecto a retirar recursos a los partidos políticos, los decanos señalan que el abuso que ha habido no debe ser pretexto para eliminar el financiamiento público, sino reforzar los mecanismos de control y buscar una reducción, pero no desaparición, de lo contrario se corre el riesgo de que llegue dinero de la delincuencia organizada a partidos y candidatos.
También se pronunciaron a favor de mantener las diputaciones de representación proporcional (plurinominales), pues alivia en parte la desproporción que la mayoría relativa provoca, lo que garantiza una representación lo más fiel posible de la correlación de fuerzas en el electorado.
Por otro lado, respalda la reducción en el número de senadores eliminando la figura de representación proporcional.
“En cuanto a la reducción de miembros de Congresos locales y de Cabildos, no debemos olvidar que un órgano deliberativo es más representativo si tiene más miembros por cierta cantidad de habitantes, pero también tiende a ser más eficiente si tiene menos. Aquí la pregunta, por lo tanto, sería: ¿Queremos Congresos y Cabildos más representativos o más eficientes?”, subrayan.
Así, el Decanato de Ciencias Sociales de la UPAEP concluye que la creación de órganos autónomos es vital para la democracia, y en ese sentido el INE desde su creación en 1990 (cuando era el IFE) no ha descalificado una elección; al contrario, “ha sido un referente de profesionalismo y transparencia, siendo reconocido en el mundo entero”.
“El descrédito al INE es resultado no de errores o supuestos fraudes, sino de una campaña de desprestigio orquestada por un grupo político que quiere destruir la institución gracias a la cual fue posible la transición a la democracia y, por ende, su llegada al poder”, señala el escrito.
Y agrega: “El recurso plebiscitario tiene límites claros y un carácter fundacional, constituyente y, por ende, no puede ser utilizado para todas las decisiones políticas. La idea de abrir el nombramiento de jueces o consejeros a voto directo abre la posibilidad de tener instituciones lideradas por caudillos carismáticos antes que por expertos en la materia”.
LA PROPUESTA TIENE RECHAZO INTERNACIONAL
La Comisión Europea para la Democracia a través del Derecho (Comisión de Venecia) emitió el pasado 24 de octubre una opinión técnica respecto del proyecto de reforma electoral, en la cual sostiene:
“Las enmiendas propuestas no ofrecen suficientes garantías de la independencia e imparcialidad del INEC y de los jueces del Tribunal Electoral.
El procedimiento propuesto para la elección directa de los consejeros del INEC y jueces del Tribunal Electoral debe ser reconsiderado, ya que no se ajusta a las normas internacionales y a las mejores prácticas en el ámbito electoral, que prescriben que debe haber una representación equilibrada de las diferentes fuerzas políticas en los órganos de administración electoral (construidos de forma estricta o proporcional).
Los miembros de estos órganos deben ser imparciales y profesionalmente competentes y, por lo tanto, no se les debe permitir hacer campaña (presentarse como candidatos en las elecciones directas).
La creación de un INEC altamente centralizado debería ser reconsiderada”.
REFORMA
Los puntos importantes que plantea el proyecto de López Obrador son:
- Sustituir al INE por el Instituto Nacional de Elecciones y Consultas (INEC), absorbiendo las funciones de los OPLES –como el Instituto Electoral del Estado de Puebla–, por lo que desaparecerían
- Reducir el número de consejeros electorales de 11 a siete, que se elegirían por voto directo, para un periodo de seis años
- Los candidatos serán propuestos así: el presidente de México postularía a 20, la Cámara de Diputados a 10, los senadores a 10 y la Suprema Corte de Justicia de la Nación a 20
- Disolver los Tribunales Electorales de los Estados, por lo que el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación será el único facultado para dirimir controversias
- Los siete magistrados de la Sala Superior del TEPJF serían elegidos por voto directo, por seis años y postulados así: el presidente propondrá a 10 personas, los diputados a cinco, otros cinco por los Senadores y la SCJN a 10 más
- Los magistrados electorales que integran las Salas Regionales Federales también serían elegidos popularmente, mediante el voto directo y secreto por regiones
- Se retiraría el financiamiento a los partidos políticos para gastos ordinarios y sólo se entregará para gastos de campaña, por lo que deberán sobrevivir a través de aportaciones de sus militantes
- Se reduciría de 500 a 300 las diputaciones federales. Desaparecerían las de mayoría simple y por representación proporcional en cinco grandes circunscripciones, para que en su lugar se voten listas que postulen los partidos por cada entidad federativa, es decir, serían 32 pequeñas circunscripciones
- Se reduce de 128 a 96 las senadurías, lo que significa tres representantes por cada entidad
- Busca reducir las diputaciones locales y regidurías en los ayuntamientos
- Se propone implementar el sistema de voto electrónico



