Por: Guadalupe Juárez
A cada habitante de la entidad poblana, el funcionamiento y operación del Congreso local le cuesta 53 pesos, el costos más bajo en el país. Le siguen, entre los Congresos que menos cuestan a sus ciudadanos, Estado de México, Tamaulipas, Chiapas y Yucatán.
De acuerdo con el Informe Legislativo del Instituto Mexicano de la Competitividad (Imco) 2021, cada diputado local en Puebla tuvo asignado un presupuesto de 5 millones 162 mil 210 pesos, mientras que el Congreso de Puebla se asignó un presupuesto de 211 millones 650 mil 615 pesos.
El más caro es el de Quintana Roo, cuyo gasto por habitante es de 372 pesos y contó con un presupuesto de 485 millones 622 mil 930 pesos. Sonora es el segundo Congreso más caro del país, que cuesta a cada habitante 339 pesos, y que este año ejercerá un presupuesto de 764 millones 596 mil 406 pesos.
A cada habitante de Nayarit su Congreso le cuesta 303 pesos; en Zacatecas, 291 pesos; en Campeche, 261 pesos, y en Tlaxcala, 261 pesos. Junto a la entidad poblana, los Congresos que menos les cuestan a sus ciudadanos son el del Estado de México, cuyo presupuesto es de 984 millones 642 mil 451 pesos, que equivale a 74 pesos por cada habitante.
A una persona que vive en Tamaulipas, el poder legislativo le cuesta 83 pesos, ya que este año tiene asignado 194 millones 121 mil 978 pesos. En Chiapas, cuesta 90 pesos a cada habitante; en Yucatán, 95 pesos; en Guanajuato, 105; en Hidalgo, 103 pesos, y en Nuevo León, 107 pesos.
Mientras que para una persona que vive en Veracruz el costo de su Congreso es de 113 pesos; en Coahuila,119; en Durango, 123 pesos; en Oaxaca,127 pesos, y en Jalisco, 130 pesos.
En el análisis del Imco se recalca que el partido dominante en el legislativo poblano es Morena, con 31.7% de los curules, y de segunda mayoría el Partido Revolucionario Institucional (PRI), con 14.6%. Imco concluyó que en cada estado se debe establecer que la presidencia de todas las comisiones de los Congresos locales, juntas de coordinación política y mesas directivas sea presidida por una mujer durante al menos la mitad del legislativo.
En Puebla, antes que la diputada Nora Merino Escamilla tomara la presidencia de la Junta de Gobierno y Coordinación Política, cuatro de los siete puestos clave del legislativo eran presididos por mujeres, entre la Mesa Directiva, Comisión de Fiscalización, Gobernación y de Procuración y Justicia.


