Soliloquio
Felipe Flores Núñez
Se cierra este domingo una semana de intenso fragor político en el camino de la jornada electoral a celebrarse justo dentro de 35 días, cuyo resultado final en muchos casos ya es predecible, mientras que en otros a nivel nacional y local prevalece todavía posibilidad de algunas sorpresas.
La amenazante sombra de la violencia se asomó durante la semana en un par de hechos un tanto confusos: en Chiapas, sujetos encapuchados interceptaron a la candidata presidencial Claudia Sheinbaum, incidente que no pasó a mayores explicándose después que lo hicieron sólo para pedirle “se acuerde de la Sierra”, mientras que el presidente López Obrador lo calificaría como “un montaje”.
Otro incidente que también podría tratarse de mero montaje con trasfondo político ocurrió en Puebla, donde el candidato a la alcaldía Mario Riestra denunció una presunta amenaza de muerte por parte de un sujeto que, luego de ser identificado, negó la acusación y acusó al panista por difamación.
Difícil saber a quién benefician esos hechos que incitaron pronunciamientos tanto del lado oficialista como del opositor, pero en el caso local, al menos en la red social X le generó puntos negativos (casi dos a uno) a Mario Riestra, de acuerdo con un análisis de ecosistema digital con herramientas de inteligencia artificial.
Sin duda, destaca en el alud de acontecimientos el segundo debate presidencial que habrá de celebrarse esta noche, en el que la candidata oficialista Claudia Sheinbaum podría poner la puntilla para reafirmar su eventual victoria, aun previendo que su opositora Xóchitl Gálvez saldrá a escena con la consigna de “matar o morir”.
Lo que ocurra hoy es relevante porque incidirá en otros procesos, como en el caso de Puebla, donde la pelea por la gubernatura parece ganada por el morenista Alejandro Armenta, no así en lo que se refiere a muchas de las alcaldías más importantes, incluyendo a Puebla capital y otras de la zona conurbada y del interior de la entidad.
Así las cosas, el debate de este domingo bajo un formato corregido contiene innovaciones que lo hacen atractivo porque abre la posibilidad de una interacción con ciudadanos, quienes harán preguntas por video provenientes de 22 entida des del país, así como de los Estados Unidos en ciudades de numerosa presencia de migrantes, como Los Ángeles y Dallas.
Otra novedad es que, de manera adicional, algunos ciudadanos que estarán presentes en el estudio podrán plantear cuestionamientos en vivo a las dos candidatas y al candidato Jorge Álvarez Máynez, etapa que se antoja por demás interesante y que incluso podría marcar el rumbo de la confrontación.
En ocho bloques, los aspirantes abordarán lo relativo al cambio climático y desarrollo sustentable –asuntos que domina Claudia Sheinbaum–, pobreza, desigualdad, crecimiento económico, empleo e inflación, en los que Xóchitl Gálvez tiene ventaja.
Si bien la temática no luce interesante para el grueso del auditorio, es de suponerse que al menos Xóchitl Gálvez intentará desviar el curso de la conversación hacia otros terrenos donde sabe que su oponente tiene fragilidad, como salud, educación, seguridad, entre otros.
El debate adquiere mayor relevancia porque se trata de algún modo de una última oportunidad de los contendientes para ganar terreno, ya que el tercer y último encuentro está programado para el 19 de mayo, muy cerca de la jornada electoral.
En este contexto, la expectativa está centrada en Xóchitl Gálvez y conocer de qué calibre serán los misiles que llevará entre sus alforjas. Se sabe, de antemano, que hoy la candidata opositora mostrará su verdadero rostro, muy distante al que le han querido adoptar los expertos en marketing político e imagen pública.
Podría decirse que la Xóchitl de esta noche será “la verdadera”, con todos sus claroscuros, pero finalmente la que logró conquistar simpatías desde que enfrentó al presidente López Obrador en Palacio Nacional.
Todo indica que veremos hoy a una más natural, plena de frescura y desparpajo, ocurrente y con capacidad de improvisación. Tan es así que, de entrada, usará la vestimenta que acostumbra y que la identifica, al dejar el traje sastre de colores tibios para enfundarse muy posiblemente en un huipil elaborado por manos indígenas.
La propia Xóchitl se descaró al revelar su estrategia, al anunciar que será más incisiva y cuestionante, así como dueña en absoluto de sus intervenciones, por lo que esta vez de plano no les hará caso a sus asesores y actuará como le mejor le parezca.
“Está cañón y complicado que cada persona te dice una cosa distinta; unos que no ataque al presidente, sino a Claudia; otros que a ninguno… entonces realmente voy a hacer lo que yo pienso y lo que creo sea mejor; o sea, cada quien espera algo distinto, cada quien quiere un debate distinto.
Ahora la que va a tomar la decisión de cómo hacer el debate soy yo”, confesó a periodistas durante una gira.
Acepta, no obstante, que será difícil que Claudia le responda, “porque va a mentir y porque en su cabeza trae otros números y que México está mejor que nunca”.
Pero dijo que buscará que la aspirante de Morena no le evada como en el primer debate, ya que ella está entrenada para no contestar, ya que si responde contradeciría al presidente; no lo hará porque le tiene miedo, pero tendrá que reconocer que hubo incremento de pobreza extrema en el país”.
Ella cree en verdad que puede remontar pese a lo que indican todas las encuestas, porque dice que “el voto real está ahí, silencioso y discreto, está mirando y a la expectativa”, y asegura tener esos votos ubicados, “sobre todo el de muchísimas mujeres y de adultos mayores que conocieron al México democrático, al de las instituciones y a los que no les parece que se quieran robar sus pensiones”.
En suma, Xóchitl Gálvez asume el relativo apoyo que le han brindado las estructuras de sus aliados PAN-PRI y PRD, así como la estrategia que se le ha impuesto, a lo que suma el peso de contender contra toda la estructura en el poder.
“No está fácil enfrentar al régimen, a un presidente que se mete con tus hijos y a tus cuentas y que te intimida todos los días desde Palacio Nacional”, dijo en una larga entrevista a un diario nacional sin intimidarse, “porque tengo agallas y soy una mujer valiente para enfrentar al sistema autoritario”.
“Es como David contra Goliat, estoy peleando contra un monstruo”, clarificó, y ante esa adversidad decidió dar un golpe en el timón, dejar atrás el lastre de los partidos que la impulsaron y ser ella misma con todos los riesgos que eso implica.
“Voy a mandar al carajo muchas cosas”, advirtió en la víspera y eso se verá este domingo, a sabiendas que, de las 32 encuestas diferentes publicadas a la fecha, la ventaja de Claudia Sheinbaum es incuestionable, todas por arriba de los 20 puntos.
Veremos pues de qué es capaz esta noche “la verdadera” Xóchitl y qué tanto podrá cambiar la historia de esta elección que comenzó a escribirse desde hace mucho tiempo con una pasmosa ventaja de quienes hoy ostentan el poder.


