Soliloquio
Felipe Flores Núñez
Tras una larga y tensa jornada que culminó al filo de las 4: 00 horas de este sábado, Alejandro Armenta Mier resultó electo coordinador estatal de los Comités de la Cuarta Transformación en Puebla y, con ello, se convierte de manera implícita en el candidato de Morena a la gubernatura.
Se cumplió así el cálculo que desde hace tiempo posicionaba al todavía senador en las mediciones con los mejores niveles de conocimiento y aceptación en la entidad por arriba, aunque de manera muy estrecha, del diputado Ignacio Mier Velasco.
Ambos sostuvieron una larga lucha que fue codo a codo hasta el último momento, sin permitir pausas ni concesiones y mucho menos dar oportunidad al resto de quienes –como el caso de Julio Huerta Gómez– de manera ilusa creyeron tener posibilidades de ganar la dura contienda interna.
Lo ajustado de la disputa puede leerse con el resultado de las tres encuestas realizadas bajo diversas ponderaciones: Alejandro Armenta promedió 22.3 puntos, mientras que Ignacio Mier sumó 21.4.
En todo caso, justamente la sorpresa fue que Claudia Rivera Vivanco se haya ubicado en la tercera posición en las mediciones y como la mujer con mejor evaluación, con 11.9 puntos, pese a su mal antecedente como alcaldesa de la capital poblana.
Pero, hasta ahora, lo más significativo del maratónico proceso selectivo fue la inmediata reacción de Ignacio Mier, quien era señalado por muchos como el amplio favorito, versión que creció tras su gestión en el Congreso para la reciente aprobación del presupuesto federal de egresos del año entrante, muy a modo y a conveniencia para último año del gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador.
A todos sorprendió que Mier Velasco se haya ausentado en los momentos cruciales del conteo para enviar un mensaje en sus redes sociales, en el que anunció que será hasta este mismo domingo cuando fije su posicionamiento respecto a los resultados finales de la evaluación interna.
Sabedor de que había perdido en lo que fue una dura contienda con su primo Alejandro Armenta, señaló que antes de hacer alguna declaración pública sostendría una reunión para consultar a los integrantes del Instituto Mexicano para la Transformación de la Vida Pública, órgano que configuró como pilar de su campaña promocional bajo la coordinación de Fernando Manzanilla y Luis Godina y con la que llegó a extender una amplia red de seguidores en toda la entidad.
Mier Velasco explicó que fueron ellos quienes impulsaron su proyecto y con ellos decidirá el camino a seguir, con la advertencia de que esa acción era un acto de congruencia política porque siempre ha procurado consultar al pueblo sobre sus decisiones.
Aunque la decisión del diputado Mier no parece insinuar rompimiento alguno, su primer reflejo no parece haber gustado en el seno directivo de Morena, que si de algo se preocupó en extremo fue de mantener en todo momento la unidad entre los contendientes.
Acto o no de rebeldía, lo cierto es que postergar su postura y no reconocer públicamente el triunfo del senador Armenta deja amplio margen a la conjetura, aun cuando haya sido claro al señalar que nunca ha priorizado el ostentar cargos públicos y que no actuaría para perjudicar al partido, ni nunca haría nada para dañarlo.
Habrá entonces que esperar lo que ocurre este domingo tras el encuentro que sostenga Mier Velasco con toda su estructura, pero, sobre todo –y eso sólo lo dirá el tiempo–, cuál será la actitud que asuma ese ejército de militantes que desde hace mucho tiempo venía trabajando para obtener la tan ambicionada postulación.
Por lo pronto, el senador Alejandro absorbió su triunfo de manera institucional. “Asumo esta responsabilidad con humildad, con certeza y la seguridad que me dan 34 años de haber caminado Puebla. Soy mixteco, soy poblano”, enfatizó en su primera declaración.
Sin duda, ahora su tarea inmediata será restañar heridas y hacer uso de su habilidad política para convocar a todos los grupos que en su momento apoyaron a los demás contendientes.
Su triunfo es, en buena medida, un premio a su perseverante trayectoria política que inició hace 30 años como presidente municipal de Acatzingo y luego como diputado local y senador de la República, además de haber ocupado varios cargos públicos.
Como lo refirió, buena parte de su popularidad a lo largo del estado obedece a que ha caminado como pocos por todo lo largo de la entidad, comparable acaso como exitosamente lo hicieron en su momento Melquiades Morales Flores y, en menor proporción, Mario Marín Torres, con quien por cierto rompió su cercanía desde que el exgobernador ahora en prisión se decantó por el también preso –cosas del destino– Javier López Zavala.
De hecho, tiempo después Armenta Mier tuvo amplias posibilidades de ser el candidato de Morena en la elección extraordinaria convocada en 2019 tras el deceso de la panista Martha Erika Alonso, postulación que finalmente favoreció al también extinto Miguel Barbosa, pese a que los estudios de opinión le favorecían en aquel controvertido momento de la vida política local.
Así las cosas, habemus candidato de Morena al gobierno de Puebla, mientras que, en una primera lectura de lo sucedido durante el tormentoso sábado, destaca también la pronta expresión de apoyo que emitió el mandatario estatal Sergio Salomón Céspedes a quien podría ser su sucesor.
Además de felicitar a la dirigencia nacional de su partido “por su ardua labor y enorme compromiso por la unidad”, el gobernador se congratuló de que sea Alejandro Armenta “quien encabece los esfuerzos en nuestro estado para que la transformación continúe”.
También le deseó “el mejor de los éxitos y dijo estar seguro que, bajo su liderazgo y la unidad de todas y todos los poblanos, seremos referentes nacionales para que nuestro movimiento se consolide y que la doctora Claudia Sheinbaum llegue a la Presidencia de la República en 2024”.
Salvo Ignacio Mier, los demás contendientes en el proceso selectivo enviaron también mensajes de felicitación y apoyo al senador Alejandro Armenta, además que todos apelaron a favor de la unidad.
Entre ellos, destacó el caso de Olivia Salomón, respetuosa siempre de las formas, quien dijo aceptar a cabalidad los resultados de los sondeos. “Aquí sigo y aquí seguiré. Mi compromiso permanente es acompañar, apoyar y consolidar la Cuarta Transformación en Puebla y en México”, señaló.
En conclusión, el humo blanco ya permeó sobre los cielos poblanos, pero hay una nube que aún no se despeja y que luce como una turbia amenaza de tempestad. Hoy mismo sabremos si se habrá de disipar.


