Soliloquio
Felipe Flores Núñez
En sus primeras expresiones al rendir protesta como gobernador sustituto de Puebla, Sergio Salomón Céspedes Peregrina transparentó el trayecto que habría de seguir durante su mandato.
En esa inicial alocución, destacó ante todo su convicción de dar continuidad al proyecto de transformación que impulsó el extinto gobernador Miguel Barbosa Huerta.
Advirtió entonces que había premura –“el tiempo apremia”– por lo que enfatizó la importancia de garantizar la estabilidad política y social del estado.
Dijo creer, al igual que Barbosa Huerta, “en el respeto irrestricto de la ley y la justicia social, como base para alcanzar una sociedad más justa e igualitaria”.
Y convocó “a trabajar de manera conjunta por Puebla, bajo la ruta planteada por el presidente Andrés Manuel López Obrador”.
Para los que pensaron –que los hubo, incluso algunos con dosis de perversidad –que el deceso de Miguel Barbosa Huerta iba a menguar no solo los proyectos de gobierno, sino el panorama político y social de Puebla, constatan ahora que se equivocaron.
Además de respetar el legado de su antecesor, Peregrina Céspedes ha impulsado una agenda de trabajo por demás intensa, sin permitirse pausa ni demora.
Su agenda tiene además un sello personal: apertura e inclusión.
Así lo rubricó este miércoles al sostener una reunión franca y amistosa con un amplio grupo de líderes empresariales poblanos, cuya mayoría había mostrado resistencias hacia el gobierno estatal.
El mandatario negó que hubiera con ellos rompimiento, acaso diferencias que ahora se allanan con el llamado Primer Encuentro Empresarial 2023”, en el que acreditó el compromiso de su gobierno “para coadyuvar con el sector privado y fortalecer las inversiones y el progreso de Puebla”.
Ante empresarios del sector textilero, automotriz, inmobiliario, de alimentos y otros, el gobernador habló de apertura para construir y trabajar, en el marco de la legalidad y de manera conjunta, “con quien quiera apostar por Puebla”.
En el ámbito político, las puertas también han permanecido abiertas.
El pasado fin de semana el gobernador se reunió con dirigentes de los partidos afines a la 4T, Morena, PT y Verde Ecologista, y en un par de días, hará lo propio con el resto de organizaciones –PRI, PRD, MC y posiblemente PAN –en un afán de mantener equilibrio y un ambiente político de estabilidad.
Esa línea se mantendrá por igual con otros liderazgos en la entidad, sin descuidar las tareas propias de gobierno y las políticas públicas que ya estaba encauzadas, especialmente en materia de seguridad, procuración y administración de justicia, movilidad y transporte, economía, infraestructura y programas sociales, entre otros.
Las reuniones regionales con alcaldes y sus mandos policíacos han sido bien interpretadas para compartir el compromiso de reforzar las tareas de seguridad pública en toda la entidad, tener mayor control y dar capacitación a los propios cuerpos de seguridad, además de mantener la iniciativa para sancionar a los presidentes municipales que designen a mandos sin que estén debidamente certificados.
En el tema de salud continúan los aciertos. La oportunidad de un decreto para asumir medidas de prevención ante la nueva ola del COVID-19 permitió contener los contagios y hospitalizaciones exponenciales que se preveían, y se han iniciado los trabajos para la construcción en el Niño Poblano los nuevos centros especializados en oncología y en enfermedades cardiovasculares.
En este periodo de gobierno, se ha confirmado también que se ejecutarán diversas acciones para mejorar el sistema penitenciario, que había sido relegado por sexenios. Además de incorporar equipo tecnológico y de videocámaras, se ampliará sustancialmente la capacidad en el Penal de San Miguel para abatir el hacinamiento; el de Ciudad Serdán se adaptará solo para mujeres y habrá mejoras en el centro de reclusión de Tepexi.
Esta misma semana, por otro lado, se envió un mensaje fundamental para los que llegaron a suponer que habría tregua en los casos que tanto énfasis dio Barbosa Huerta respecto al combate a la corrupción y la impunidad.
La captura de Rodolfo Chávez Escudero, exdirector de Carreteras de Cuota Puebla –acusado de firmar contratos ilegales relacionados con la Red Urbana de Transporte Articulado (RUTA)– dio pauta para que el mandatario resaltara que en su gestión no se tolerará la impunidad, como tampoco se toleró en la administración de su antecesor.
“En la entidad no hay persecuciones, pero tampoco impunidad, quien haya infringido la ley tendrá que asumir las consecuencias, por el contrario, quien no lo haya hecho, no tendrá nada que temer”, advirtió.
Otros temas de relevancia, como la relación con el gobierno federal, también han sido atendidos sin demora.
En un par de visitas a la ciudad de México, el mandatario se ha entrevistado con el secretario de Gobernación Adán Augusto López Hernández, quien por cierto estará en Puebla este fin de semana, y en la víspera estuvo con David Colmenares, titular de la Auditoria Superior de la Federación, con quien se pactaron acciones en materia de austeridad y rendición de cuentas; y con Zoé Robledo, director general del IMSS, el que garantizó el cumplimiento de los proyectos hospitalarios pendientes en la entidad.
Toda esta intensa actividad ha copado la agenda del mandatario estatal durante el arranque de su mandato, con la prioridad de hacer prevalecer la seguridad, la paz y la gobernabilidad.
Como lo ofreció tras ser designado, ha tenido puntual secuencia el proyecto de transformación que promovió Miguel Barbosa; se ha garantizado la estabilidad política y social; prevalece el respeto al orden jurídico y el combate contra la ilegalidad y la corrupción, y se trabaja en distintos órdenes bajo proyectos consolidados de beneficio para Puebla.
Puede afirmarse que a casi un mes del relevo –el próximo domingo se cumple– el mandatario estatal ha respetado a cabalidad sus ofrecimientos.
El tiempo apremia, lo sabe y lo asume el gobernador.


