FRENÓN
Ciertamente era más que una imprudencia la pretensión de las oficinas centrales del IMSS de reabrir desde ayer las diversas guardarías infantiles en el país, por considerar que su función está catalogada dentro de las actividades esenciales.
El reclamo de varios estados, incluyendo Puebla, hizo recular al gobierno federal que ahora determinó que la reactivación de guarderías se hará de forma gradual y en consenso con las autoridades estatales, de acuerdo con el semáforo epidemiológico de cada regón.
Así que aquí tendrán que esperar.
INCOMPRENSIBLE
El gobierno estatal ofreció informar hoy el detalle del monto total que ha invertido a la fecha para atender la pandemia del COVID-19, pero se sabe que la cifra ya ronda los mil 300 millones de pesos de recursos propios.
Queda claro entonces que no se han escatimado los gastos y de ahí la contradicción que significan los recortes presupuestales por parte del gobierno federal, que en el caso de Puebla representan poco más de 2 mil millones de pesos, y pese a que la pandemia amenaza con extenderse todavía por un periodo de varios meses. Que alguien lo explique.
INTERNOS EN PENITENCIARÍAS
De acuerdo con una encuesta del INEGI, Puebla figura entre las nueve entidades del país donde al menos la mitad de la población penitenciaria dice no estar satisfecha con los servicios en el rubro médico y la alimentación. Justo es decir que la atención prestada aquí en los penales con motivo de la pandemia ha sido eficiente.
Actualmente, los casos de contagios han sido contenidos, se atiende a 106 reos y el fin de semana fueron dados de alta otros 80, mientras que en otros 41 centros penitenciarios del país las cifras no son alentadoras, pues se habla de al menos mil 768 casos y de una preocupante tendencia a la alza.
NEGOCITO
Ya que la Secretaría de Educación Pública intervino para evitar abusos en las cuotas que se exigen a los alumnos para poder inscribirse en el próximo ciclo escolar, sería muy sano que también indagara sobre las llamadas cooperativas, que son las que tienen la concesión para instalar las “tienditas” en cada institución.
Y es que además del pago por ese derecho que hacen a la propia SEP, lo cual está regulado, no es ningún secreto que los concesionarios se vean obligados también a darle un “moche” a cada director de escuela para obtener el permiso correspondiente, lo cual se mantiene vigente pese a la pandemia. ¿O no es cierto?


