Por: Dulce Liz Moreno
Si vas a iniciarte como coleccionista de arte, ¿cómo eliges tu primera pieza? Un grupo de 40 autores en Puebla propone que, antes de considerar volúmenes, texturas o colores, pienses qué acompañamiento quieres llevar a tu espacio propio, íntimo, a donde la pandemia de coronavirus te ha obligado a estacionarte para lograr que tú, y a la vez todos los demás, estén a salvo.
Acompañamiento. Esa es la idea fundamental, cuenta María Eugenia Jiménez Melo, una de las artistas que presenta sus piezas en el catálogo TO2. Sí, “todos”, que esta semana cerró campaña de “ayudar a quienes siempre ayudan”: pusieron a la venta su obra y el producto lo dedicaron a una de ocho asociaciones que se quedaron sin fondos por el confinamiento.
ACOMPAÑADO, ¿CÓMO?

¿Qué acompañamiento? Puede ser como el de la música, que va en busca de la armonía y en el camino suenan tan intensas las disonancias y las alteraciones, que el regreso al “acorde” suena y sabe a alivio, a restablecimiento, a recuperación.
O, también, como el acompañamiento terapéutico. Vale uno idóneo para las horas de gozo o el otro, adecuado para el tiempo de quietud. Y, ¿por qué no el que hiere, como daga, y estremece? ¿El que abofetea? ¿Y el que invita a la profunda reflexión?
Entre estas 40 personas que han elegido las artes plásticas para comunicarse en la vida están algunos que, con mirar un momento la escultura, la foto o el grabado, se reconoce su apellido. O el nombre con que firma. Otros son muy nuevos en catálogos; pero traen la voz fuerte en las salas de exposición.
¡A VENDER PARA ECHAR LA MANO!
Los artistas tienen un denominador común: conocen el trabajo altruista de ocho asociaciones trabajan en Puebla para diferentes causas humanitarias y de educación. A ellas dedicaron su trabajo y organización.
Entusiasmo de vender para ayudar


La venta de piezas de arte a precios de ganga para dedicar el recurso a organizaciones de trabajo social arrancó la semana antepasada. Las primeras horas, en forma inédita, un “coleccionista informado” se llevó las tres obras de más alto precio, cuenta Maru Jiménez Melo, una de las dos personas para contactar la compra.
La dinámica fue así: los autores pusieron a precio mínimo la venta de tres o cuatro piezas. En Facebook se abrió una fanpage explicando que esta venta está dedicada a “coleccionistas informados”, es decir, aquellas personas que desean estar acompañadas de la obra e ideas de un autor en su espacio íntimo y ayudar a ocho causas.
¡Campanazo de salida!, y José Villalobos vendió su serie de tres piezas. En la fanpage, Maru Jiménez Melo y Luis Rodrigo González avisaban cada venta y la asociación destinataria del dinero agradecía la compra al “coleccionista informado”.
Santo Miguelito Pérez, de Cholula, fue uno de los más entusiasmados con la venta de una de sus piezas: “Tonantzin y mi diosa Remedios me regalaron un día perfecto”, contó tras recibir el pago de una pieza en bordado en que el detalle de frutas y piel humana lleva una minuciosa apuesta cromática a la textura. La venta termina hoy. ¿Vas con To2?








