Andrea Macías Tarno
Esperando se encuentren sanos y salvos en medio de la temporada de eclipses, los saludo con gusto y lista para platicarles que esta semana se la dedicaré a Saturno y Júpiter en Capricornio, pues pasan sus últimos días en este signo. Y como la semana próxima, la agenda astrológica estará muy ocupada, ambos planetas merecen tener su espacio, así que este artículo va dedicado a ellos.
Como siempre les digo: si saben en qué casa de su carta natal está Capricornio, si es su ascendente o si es su signo solar, este artículo les resonará fuertemente, pues la huella que dejó Saturno y el apoyo de Júpiter serán inolvidables. Todavía se queda Plutón en Capricornio, que desde 2008 inició la gran transformación y le quedan unos años hasta 2024 para finalizar su tránsito, pero ese es otro tema.
Estoy consciente de que Saturno no tiene muy buena reputación y en muchos casos le tenemos miedo y pensamos que está en nuestra contra, pero les pregunto: ¿podemos vivir sin esqueleto, sin piel? No, y eso es entre otras cosas Saturno, es la estructura y los límites que necesitamos para vivir. Ahora que sus lecciones son fuertes, que nos exige hasta el tuétano y nos enfrenta con nuestros miedos, eso es una realidad.
Una de las frases que mejor describe a Saturno es de Goethe y dice: “En la limitación se muestra por primera vez el maestro”, y así sucede con el tránsito de Saturno, saca todo nuestro potencial, nos presiona, nos enfrenta con la realidad para que pongamos los pies en la tierra, nos pide madurez y compromiso, disciplina y constancia, y si en vez de tenerle miedo y resistencia, nos dejamos guiar por el maestro, finalmente terminaremos agradecidos y con la garantía de convertirnos en maestros de aquello que tanto temíamos.
Saturno ingresó en Capricornio, signo al que rige, el 23 de diciembre de 2017, ¿recuerdan qué lección o aprendizaje iniciaron en aquel entonces?, pues este año llega a su fin, Saturno termina su recorrido por este signo el 16 de diciembre.
Uno de los temas principales de este tránsito para el área Capricornio de nuestra carta ha sido conquistar nuestra autoridad interna, darnos cuenta que estábamos listos y maduros para la autonomía, para tomar nuestro camino, para salir de la zona de confort, para romper con la seguridad y estabilidad que estancan nuestro potencial, seguramente enfrentamos muchos miedos que nos sacudieron en lo más profundo, y si estamos leyendo esto, es casi seguro que lo logramos.
En este tiempo, desafiamos a las autoridades externas, las normas sociales y el qué dirán para sintonizarnos con nuestro maestro interno, nos dimos cuenta que aquello en quien nos apoyábamos, ya sea una persona o un trabajo, no podía sostenernos más y que la verdadera seguridad está en nuestro interior.
El 2 de diciembre de 2019 llegó Júpiter para unirse a Saturno, y a pesar de que es más conocido por ser un planeta benéfico y que trae regalos, también expande todo lo que encuentra y en Capricornio es más bien austero por lo que aprendimos a utilizar nuestros propios recursos y aunque no sobrara, seguro tuvimos aunque sea, lo estrictamente necesario. Aunque Júpiter nos ayudó a transitar este año tan fuerte, fue al mismo tiempo el espejo de aumento que nos hizo darnos cuenta de nuestros más grandes temores pero también de nuestras más grandes fortalezas.
A unos días de la partida de ambos de Capricornio, Saturno el 16 y Júpiter el 18 de diciembre, llega el momento de agradecer y bendecir lo vivido, los pasos dados, las decisiones tomadas, los miedos enfrentados y de transformar el sufrimiento en aprendizaje, todo esto nos convierte en la persona que somos hoy.
Saturno ingresa en Acuario el 17 y Júpiter el 19 de diciembre, el primero se quedará hasta marzo del 2023 y el segundo todo el 2021, así que podremos tener una idea de las necesidades de orden, estructura y autonomía, así como de expansión, necesidad de libertad y cambio de la casa de nuestra carta natal que contiene a este signo de aire. Le decimos adiós a Júpiter y a Saturno en Capricornio y ojalá nos podamos despedir con estas palabras: “Soy el amo de mi destino, soy el capitán de mi alma”: Nelson Mandela ¡Les mando un abrazo!
¡Hasta la próxima!


