Por: Andrea Macías Tarno
Seguimos en medio de la temporada Ariana, procesando las revelaciones que nos dejó la luna llena en Libra: el otro, nuestro espejo nos llevó a conectar con una herida que necesita ser atendida para sanar.
Esta semana le toca el turno a Mercurio, recién llegado a Aries, de dialogar muy de cerca con Quirón, el sanador herido. Al mismo tiempo, Marte desde Géminis formará una cuadratura con Neptuno en Piscis, indicando que nuestras acciones y/o nuestra comunicación pueden ser poco claras y confusas, así que es mejor bajar la velocidad y conectar con nuestra voz interna en vez de acelerar.
Ambos aspectos suceden el mismo día, así que el viernes 9 de abril, previo a la luna nueva en Aries, estaremos sanando y clarificando la dirección que le daremos a nuestros pasos. El encuentro de Mercurio con Quirón es el indicado para dialogar con nuestra herida, con esa parte de nuestra identidad que necesita validación y confianza para avanzar.
Recordemos qué temas salieron a la luz con la luna llena en Libra, que acabamos de pasar, pues Mercurio estará revisando esos temas, ayudándonos a encontrar respuestas sobre lo que podemos hacer para sanar y, a pesar de lo doloroso que pueda ser, reconocer esa herida es necesario a fin de tomar acciones para el proceso de sanación.
El encuentro con Marte en Géminis y Neptuno en Piscis, formando una cuadratura, nos lleva a enfrentarnos con la duda, con la dualidad, con la confusión, y por más que Marte tiene mucha prisa en decidir, al mismo tiempo le falta claridad. Esto se relaciona con la dualidad entre lo racional y la intuición, así que es recomendable disminuir la velocidad y contemplar la confusión, conectar con nosotros mismos para tener la claridad necesaria para actuar.
Cabe mencionar que los hechos o la información que nos lleguen pueden resultar engañosos. Aprovechemos la duda para evaluar nuestras opciones, que ya llegará el momento para decidir.
Recordemos que los tránsitos de los planetas son pasajeros y lo importante es conectar con el mensaje que nos traen y fluir con la energía, en vez de resistirnos. Donde hay incomodidad existe la posibilidad de crecer, no lo olviden.
¡Un abrazo, hasta la próxima!


