La pandemia por coronavirus ha ocasionado que los museos cierren sus puertas; con ello, su nueva misión ha sido generar conciencia y reflexión a través de las obras exhibidas en plataformas virtuales, cuyo público puede ingresar a los recintos desde lugares remotos.
Tatiana Cuevas, curadora de la exposición de arte contemporáneo El Tiempo en las Cosas, del Museo Amparo, explica que la forma de ver los museos ha cambiado, pues el acercamiento comienza con la búsqueda que realiza el usuario, y pese a que la experiencia presencial no es sustituible, se enriquece de las plataformas virtuales.
El 28 de febrero, el Museo Amparo cumple 30 años de labor como institución comprometida con la conservación, investigación, exhibición y divulgación del arte prehispánico, virreinal, moderno y contemporáneo de México. Fundado por Manuel Espinosa Yglesias y su hija Ángeles Espinosa Yglesias Rugarcía, a través de la Fundación Amparo, es una institución privada erigida en memoria de Amparo Rugarcía de Espinosa Yglesias.
Los 30 años de este recinto no se reducen a la exhibición de exposiciones, también incluyen trabajo de investigación, análisis y publicación de ediciones específicas de cada proyecto, lo que lo convierte en modelo nacional de una práctica museística comprometida con la construcción de discursos y el análisis del acervo para hacerlo accesible al público.
La pandemia por coronavirus ha trastocado a los museos, espacios en los que se analiza el presente para compartirlo, en forma de reflexión, a través del arte y diferentes formas de expresión. Por ejemplo, para abordar la problemática que enfrentamos actualmente se puede citar, desde una visión prehispánica, el culto a Xipe Tótec, en donde el principio de renovación de la naturaleza es fundamental para el devenir social.
Asimismo, la conciencia de los años 60 y 70, cuando se cuestionó el impacto del hombre en la ecología y la ruptura de los ciclos de la naturaleza.
Tatiana Cuevas menciona que el objetivo era no sólo mostrar la colección de arte contemporáneo, sino vincularla con las de arte prehispánico y virreinal, lo que implicó una forma de abordar cuestiones que han estado presentes a lo largo de la historia




