Mario Galeana
Fotos: Secretaría de Cultura
Lo usaban los días de fiesta y durante el trabajo en la milpa, que es casi como decir que se llevaba en cualquier momento de la vida. Pero, con el paso de los años y de la migración, el traje Barrieco, la vestimenta típica de hombres y mujeres en Izúcar de Matamoros, desapareció del paisaje.
Una investigación ha traído del olvido a aquel traje típico austero y elegante a partes iguales, hecho a la medida de las necesidades del calor de la Mixteca.
Las mujeres con su falda larga de holanes, con el huipil de bordado sencillo, su rebozo de bolita y sus dos aretes en forma de moneda.
Los hombres con la faja y los huaraches, y sus dos piezas de manta, que refrescaba el cuerpo en medio del calor de la zafra y del campo de la región.
En su rescate, el traje fue presentado por primera vez en una expo de moda artesanal que se realizó durante una noche de abril en el municipio. Lo vistieron las descendientes de las mujeres que hicieron perdurar la memoria del Barrieco con sus antiguos álbumes fotográficos.
“El traje, aunque persistía en la memoria de algunos ciudadanos, no era tangible. Los compañeros que hicieron la investigación pudieron recrearlo y, cuando las personas mayores que colaboraron en la investigación lo ven, llegan a las lágrimas por el recuerdo de que así vestían sus abuelas, sus mamás”, explicó Miltón Andrés García Anaya, director municipal de Cultura en Izúcar de Matamoros.
El Barrieco se portaba completo en festividades como la misa Minerva, una celebración que las cofradías de los 14 barrios realizan una vez al mes. En un día común, las mujeres vestían sólo algunas de las piezas del traje.
Ahora, con suerte, se usará tan frecuentemente como un par de jeans



