Mario Galeana
Fotos: Foro La Resistenciay Jorge Virueña
A un hombre común que lleva una vida común lo persigue una idea que, al menos para él, también es común. La idea es matarse. Morir ahogado por la mañana con la manguera del gas, o usar de una buena vez el revólver que oculta en una cómoda durante la noche.
Matarse, matarse, matarse. No hay un pensamiento más poderoso en la mente de Víctor, el personaje que interpreta el actor Emmanuel Zavala en la frenética obra “No tengo los huevos”, dirigida por Amancio Orta y escrita por Víctor Velo, quien obtuvo por ésta el Premio Independiente de Joven Dramaturgia Teatro Sin Paredes en 2019.
La obra es un monólogo satirizado que cuestiona de forma crítica las masculinidades, la paternidad, el sexo y la salud mental. Se presenta cada viernes a las 8 de la noche en el foro independiente La Resistencia, donde terminará su temporada el próximo 30.
Ante todo, Víctor es un suicida frustrado. Un mecanismo de supervivencia en su interior –representado cómicamente con una marioneta que ajusta, hasta donde le es posible, sus niveles de serotonina– le ha impedido quitarse la vida de tajo.
“Creo que hoy en día ningún tema es tabú”, dice al respecto Amancio Orta, actor y director en 240 obras teatrales a lo largo de 46 años de carrera. “En las décadas de los ochenta y noventa, llegó a sucederme que me clausuraran o me amenazaran; al director de una obra incluso lo apuñalaron. Hoy en día no es así. Estamos abiertos a la crítica del público, pero ya no a la censura. Y el suicidio es un tema delicado, y siempre lo va a seguir siendo, pero ya no es un tabú”.
La vida de Víctor es –como él mismo lo confirma al principio del monólogo– la de un hombre común. Tiene una novia a la que botaría sin dudarlo por su exesposa, con la que tiene una hija, aunque casi nunca se ocupe de ella, algo que también es común en el contexto familiar mexicano. Su machismo también es común, del mismo modo que el silencio sobre su salud mental: el 80% de los suicidios, según el Inegi, fueron cometidos por hombres.
El monólogo impresiona por la ínfima cantidad de recursos que ocupa: apenas unas cuantas lámparas, bocinas, un tapete y una silla que se ensambla, se desdobla, se descompone en distintas formas para permitirle a Emmanuel Zavala escenificar todos los momentos en la vida de Víctor.
La idea escenográfica fue creada por Amancio Orta y ejecutada por Oskar Santellán, otro actor y productor teatral que resulta ser un habilidoso escenógrafo. Todo transcurre en los márgenes de un tapete, algo que el director retomó de una técnica que se emplea en la India.
“Yo tenía la idea de una silla que se desbaratara y se rearmara poco a poco. Que pudiera simular unos barrotes, una cama, un coche. Así empezamos a jugar con nuestro único elemento escenográfico. Pero nos costaba pensar de repente qué más podíamos hacer con ella. Y al ser un espacio pequeño, se me ocurrió que se pusiera un tapetito, como ocurre en la India con el teatro de tapete”, explica Orta.
Es de esa silla poliforme de donde Emmanuel Zavala extrae la manguera del gas, la marioneta, el revólver y otros objetos que rodean la vida de su personaje, al que interpreta con habilidad y con la técnica necesarias para conducir al público a través de su vida.
Fue Zavala quien le propuso a Orta dirigir el montaje de la obra, aunque al principio el segundo no estaba demasiado convencido del texto.
“Cuando me la dio a leer no me gustó del todo, no se me antojaba montarla. Y se lo dije. Pero él me pidió una segunda lectura, darle el beneficio de la duda. La dejé una semana o dos, y cuando la retomé me encantó”, cuenta.
El actor y el director se conocieron hace ocho años y han trabajado juntos en distintos proyectos. Zavala fue el autor de una obra titulada “Regalo de reyes”, que Orta dirigió con éxito en el foro Microteatro.
Después coincidieron en “Huracán”, escrita por Agatha Christie, y finalmente en la Compañía de Teatro del Complejo Cultural Universitario (CCU).
En 2019, Emmanuel Zavala contactó a Amancio Orta para iniciar el montaje de “No tengo los huevos”, pero se atravesó una pandemia que pospuso el proyecto. Sólo se había estrenado en un programa de la Secretaría de Cultura, pero a puerta cerrada y transmitida de forma remota.
La temporada en el foro independiente La Resistencia (Privada 6-A Ote. 2805 Col. Resurgimiento) está a punto de terminar: viernes 23 y 30 a las 20:00 horas. Luego, se tienen planeadas cuatro presentaciones más en la Ciudad de México.
EL DIRECTOR
Amancio Orta cursa su año 46 de estar dedicado al teatro:
- Tuvo su primer contacto con este arte en el Teatro Universitario (BUAP)
- Estudió la carrera de Literatura, Dramática y Teatro en la UNAM (Ciudad de México)
- Fue discípulo de Ludwig Margules, su preferido, entre otros directores, dramaturgos, escenógrafos, iluminadores y actores de primer nivel en el país


