Por: Mariana Flores
El desfalco de la fundación Mary Steeet Jenkins fue operado por “hombres del poder” que ostentaban cargos públicos al frente de la administración estatal, afirmó el gobernador del estado, Miguel Barbosa Huerta.
“Se los digo con franqueza, se fue de Puebla todo el recurso con la colusión de quién se imaginan, ya ni les digo. Sí, de los hombres del poder, de cuando se dio este asunto. No podría ser de otra forma, porque hay una institución del gobierno del estado que se encarga de vigilar el funcionamiento de las fundaciones y entonces hubo muchas omisiones”, dijo.
Después que Crónica Puebla informó que un juez de Control federal giró una orden de aprehensión en contra de Roberto Jenkins Landa y cuatro miembros de la familia, por una malversación económica que asiende a más de 14 mil millones de pesos por simular una donación para la Fundación Bienestar de Filantropía.
Barbosa Huerta recordó que se trata de un litigio privado entre entre los integrantes de la familia Jenkins, en donde la agraviada es la Fundación y que repercutió incluso en otros estados.
Confió en que pronto se conozcan los nombres de los funcionarios estatales involucrados y académicos que participaron.
Barbosa Huerta agregó que los recursos de la fundación ya son patrimonio de la misma y ya no de los familiares, pues son parte de las ganancias de varios negocios de William Jenkins, los cuales destinó a filantropía en beneficio, sobre todo de la entidad.
La investigación está a cargo de la Fiscalía General de la República , la cual indaga cómo la familia donó 14 mil millones de pesos a otra fundación que opera la familia y con la que llevaron a cabo diversas operaciones de lavado dinero en Puebla y Aguascalientes y en los paraísos fiscales de Barbados y Panamá


