Jesús González Ortega, sucesor de Ignacio Zaragoza en el mando de la milicia mexicana republicana, decide deponer la armas frente al ejército intervencionista francés que asedió a la Angelópolis durante dos meses en los que destruyó la tercera parte de la ciudad, dejó sin alimento a la población y atacó a civiles.
A las 5:30 horas de un día como hoy, de 1963, se izaron banderas blancas en todos los fuertes y en cada manzana de la ciudad de Puebla.
Imagen: Mediateca INAH


