Un día igual a hoy, hace 102 años, el rebelde del norte pactó con el gobierno de Adolfo de la Huerta el fin de las acciones armadas. Recibió una hacienda en Durango, se quedó con una guardia de 50 hombres y con dinero del erario se indemnizó al resto de sus tropas con un año de salario. El retiro a la vida privada le duró hasta el 20 de julio de 1923. Fue asesinado.
Imagen: Universidad Tamaulipeca


