Un elemento representativo del resurgimiento económico de Puebla a inicios del siglo XX fue la inauguración de los tranvías urbanos, movidos inicialmente por mulas.
Hacia 1906, dichos ferrocarriles fueron absorbidos por la compañía canadiense de Tranvías, Luz y Fuerza de Puebla (Puebla Tramway, Light & Power Company), que dejó de dar el servicio en 1929, cuando perdió la concesión.
Ese evento marcó el fin de la tracción animal, que fue sustituida por la electricidad y la gasolina. Fotografía: Mediateca del INAH


