Mario Galeana
El furor que provocaban en México los ferrocarriles durante el siglo XIX era tal que hubo alguien que imaginó, en el estallido de la locomotora, una sinfonía.
En 1869, Melesio Morales, uno de los más importantes compositores de la época, ideó una composición orquestal en la que se incluía, asentado en las partituras, el sonido del motor de la locomotora, los silbidos del tren y el movimiento de los rieles.
Como era natural, la nombró Sinfonía vapor.
La pieza se estrenó el 16 de septiembre de ese mismo año, cuando el presidente Benito Juárez inauguró los 47 kilómetros de vía del ramal Apizaco-Puebla del Ferrocarril Mexicano: la primera línea ferroviaria en Puebla.
Pero no ocurrió exactamente como Morales lo había pensado.
En el evento, participó una orquesta sinfónica, pero el sonido de la locomotora no fue incluido como una ejecutante más.
Tuvieron que pasar 137 años para que la composición fuera recreada, tal y como Morales la había imaginado y dispuesto sobre los pentagramas.
En 2004, el Centro Nacional para la Preservación del Patrimonio Cultural Ferrocarrilero organizó el primer concurso para orquesta sinfónica con la obra del compositor, con el sonido de la locomotora incluido.
El concierto Sinfonía vapor se ha realizado en quince ocasiones desde entonces.
En su edición número 16, el concierto estará interpretado por la Orquesta Sinfónica del Estado de Puebla, bajo la dirección de David Hernández Bretón, así como por la Banda de Música del Ayuntamiento de Puebla, formada principalmente por instrumentos de metal, con la dirección de Gabriel Xique Tepale.
El evento está programado para mañana a las 10:00 horas, en el sitio donde se encuentra el instrumento más importante para lograr la ejecución: el Museo Nacional de los Ferrocarriles Mexicanos (MNFM).
Como parte del programa musical previo a la obra estelar, se interpretarán Las cuatro estaciones, de Arturo Márquez, una obra que se refiere a las estaciones de ferrocarril de Aguascalientes, Veracruz, San Luis Potosí y Puebla, así como el Concierto para violín No. 1 en Sol Menor, OP. 26. de Max Bruch, con solista Josiel Romero, y Rieles, de Rodrigo Valdez Hermoso.
La parte medular de Sinfonía vapor es la participación especial de la locomotora de OdeM2, construida por la H. K. Porter Locomotive Works en 1942, en Pittsburgh, Pennsylvania, colección que se resguarda en el Museo de los Ferrocarriles.


