¿Por qué buscar y reconstruir los pasos de un asesino?
Porque debe saberse cuál fue el motor de sus acciones, ya que son resultado de su contexto histórico; no aparecen de la nada, responde el investigador Edgar Sáenz López.
En su libro Francisco Cárdenas, una vida entre el orden y la transgresión, coeditado por el INAH y Porrúa, el historiador coloca frente al lector la vida pública del hombre que mató al presidente Francisco I. Madero.
Militar michoacano, de vida urbana, el personaje mostró durante toda su vida un pensamiento contrario a la legalidad y la justicia, indicó el autor en la presentación de la obra.
Ese perfil lo hizo perfecto para el papel que desempeñó: policía rural de la federación, el brazo represor del gobierno de Porfirio Díaz, agregó.
Edgar Sáenz López es investigador de la Dirección de Estudios Históricos (DEH), del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).
Relató que su texto surgió con la idea de conocer las leyendas negras sobre la historia de la Revolución Mexicana, en particular, acerca de la imagen que se tenía de la policía rural.
Halló que Francisco Cárdenas persiguió al bandolero social Santana Rodríguez Palafox “Santanón”, en 1910 y reprimió un movimiento maderista en Michoacán, en 1911.
“Abusaba del poder, bebía en exceso; lejos de cuidar el orden, lo transgredía. Notas periodísticas consultadas consignaban que él había atrapado bandidos, cuando en realidad, con su gavilla, era él quien asaltaba en los caminos”, indicó Sáenz López.
La investigación inició como tesis de licenciatura que fue reconocida con el Premio INAH Francisco Javier Clavijero, en 2014.
La titular de la DEH, Delia Salazar Anaya, aseguró que una de las cualidades de este libro es haber escogido a este personaje que marcó una historia particular con el magnicidio de Madero.
“A través de la historia de un individuo habla de un contexto y abre una nueva perspectiva del periodo revolucionario, el cual se ha abordado en tiempos recientes, con temas como el de los exilios de este conflicto armado, plasmado, en este caso, en el último capítulo dedicado a Guatemala”.
La narrativa histórica de este suceso, agregó, es mucho más compleja; los actores no siempre van a ser los grandes héroes, por lo que hay que tomar en cuenta a personajes de los que sabemos poco y también fueron importantes en la Revolución.
La investigadora del Instituto Mora, Guadalupe Villa Guerrero, subrayó la búsqueda del autor: Ciudad de México, Michoacán y Centroamérica, logrando consultar varios archivos como el General de Centroamérica y el Histórico de la Policía Nacional, en Guatemala.


