Los verdaderos hombres que defendieron a la patria fueron de Xochiapulco, explicó Alembert Dinorín Cabrera, cronista de Xochiapulco, pero la historia se ha tergiversado cuando se documentó la Batalla del 5 de Mayo, donde los hombres que lucharon dijeron que eran los cuatecomacos, pero Cuatecomaco es un cerro del municipio que en ese entonces pertenecía a Zacapoaxtla.
Precisó que su bisabuelo Juan Francisco Dinorín, junto con el general Juan Francisco Lucas, se enfrentó a los franceses en los fuertes del Loreto y Guadalupe.
A pesar de que se habla mucho sobre la gesta heroica, lo difícil fue después, porque llegaron las amenazas para un municipio con 300 soldados, cuya principal defensa se sostenía con machetes en mano.
Alembert Dinorín señaló que para agosto de 1865 tuvieron que esconderse los combatientes en cuevas de Xochiapulco, pues el imperio francés mandó a quemar con 5 mil personas el municipio poblano, cuyas casas eran de madera o carrizo.
El cronista lamentó que la historia de nuestro país se conozca más en el extranjero y considera que en esta contingencia sanitaria es una oportunidad para revalorar nuestro pasado, pues hay tiempo para buscar contenidos sobre la participación de los poblanos en la batalla.


