Cuando era pequeña, Narda Andrade soñaba junto a sus amigas de juego convertirse algún día en profesional. Hoy es realidad: la poblana fue drafteada a los Olmecas de Tabasco, donde será parte de la histórica primera temporada de la Liga Mexicana Profesional de Softbol que arrancará en el 2024.
El nerviosismo le invadió mientras seguía la transmisión del draft.
Cuando vio su nombre entre las 120 jugadoras que iban a hacer colocadas en alguna franquicia, el sentimiento se convirtió en adrenalina.
Al enterarse que la novena tabasqueña será su destino, llegó el júbilo pero también los recuerdos de sus inicios.
“Me vino a la mente todo lo que he trabajado y los sacrificios que he hecho para llegar a este momento y que todo haya valido la pena para ahora ser parte de la historia e integrar la Liga Mexicana de Softbol”.
Gran parte de su niñez la vivió en los diamantes a donde acompañaba a su papá a los juegos y en donde conoció el deporte gracias también a su padrino, Francisco Trompo Acevedo, gloria del beisbol poblano.
Aunque fue a los 9 años cuando dejó por completo la natación y comenzó a practicar en el diamante más en forma, dando inicio a una carrera que ahora la tiene a un paso de poder asistir a un Mundial.
“Mi papá siempre y también mi abuelito se dedicaron al beisbol; me llevaban con ellos y me ponía a jugar con los niños. Cuando empecé, El trompo Acevedo me entrenaba”.
Andrade también es dentista, de carrera universitaria.
Al saberse jugadora de Olmecas, la softbolista asegura que en la mente tiene el esfuerzo de su familia y el ánimo de sus amigas para impulsarla.
Ahora, ellas están orgullosas de verla profesional.
Narda Andrade es una de las mejores jugadoras del país. Fue parte de la Selección Mexicana que participó en el Mundial de Beisbol Femenil hace unos meses, y ahora en el Softbol buscará trascender como lo ha hecho a lo largo de su carrera deportiva.


