Con 20 años de historia, la Liga Nacional de Basquetbol Profesional (LNBP) ha visto grandes quintetas que han animado a los aficionados, aunque algunos equipos desastrosos también han marcado su historia, tal es el caso de Ángeles de Puebla, que tuvo su primera inmersión en este circuito en el año 2007 para posteriormente retirarse en la campaña 2010- 2011, volviendo en 2018, que sirvió para quedar en la historia negativa de la liga.
Para su debut en el circuito profesional de baloncesto en el país, en 2007, el equipo angelino sólo logró ganar 13 de sus 48 compromisos, terminado aquel semestre como el segundo peor equipo de la Zona Sur, sólo arriba de Guerreros de Morelia, quien ganó un encuentro.

Para su segundo año, la quinteta de la Angelópolis mostró ligeras mejoras, aunque no las suficientes para poder pensar siquiera en unos playoffs, pues en la temporada 2008-2009, lograron sumar más victorias, pero se quedaron afuera de la zona que los metía a la pelea por el título, estacionándose debajo de Lechugueros de León, equipo que ganó cinco juegos más que los poblanos.
Bien dice el dicho que “la tercera es la vencida” y eso aplicó para el conjunto alado en la 2009-2010, temporada en la que la Liga decidió desaparecer la Zona Norte y Sur para unificar a todos en un solo grupo, formato que cayó como anillo al dedo en Puebla para poder clasificarse a los primeros playoffs de su historia, en los cuales se midió en contra de Toros de Nuevo Laredo, equipo que terminó por echarlos con un contundente 3-1 en la serie de octavos de final.
La mejor imagen del equipo poblano llegó en su última temporada, en la 2010-2011 cuando terminó como sexto de la tabla general clasificándose así de nueva cuenta a los playoffs, eliminando a Lechugueros de León con un aplastante 3-0 en los octavos de final, pero en la siguiente ronda, los Pioneros de Quintana Roo frenaron la carrocería poblana al imponerse 3-1 en la serie.
Luego de esa buena presentación en 2011, Ángeles de Puebla dejó la liga por varios años, teniendo su retorno en la temporada 2018, cuando las cosas no saldrían bien, ya que de sus 40 juegos lograron 13 victorias, quedando últimos de la Zona Sur, compartiendo penas con Libertadores de Querétaro, equipo que fue penúltimo, siendo solo mejor que la quinteta angelina por diferencia de puntos.
El conjunto, que usó el gimnasio Miguel Hidalgo como guarida, duró dos temporadas en su regreso a la LNBP, cerrando el 2019-2020 con una de las peores campañas no sólo de la institución, sino de todos los tiempos de la liga, pues en 36 juegos ganó dos, compartiendo mesa con Laguneros, Volcanes del Estado de México, Guerreros de Morelia y Pilares del Distrito Federal, de los equipos con menor puntaje en un torneo.
La ausencia de recursos económicos, aunado a los problemas internos que había entre basquetbolistas y coach, terminaron por hacer un ambiente pesado en Ángeles de Puebla, pues era notorio cómo la misma quinteta no veía con buenos ojos las decisiones del entonces mandamás Israel Zermeño, haciendo que se vinieran aún más abajo, a tal punto de tener una importante crisis de resultados, desembocando en su despido poco tiempo después, aunque de poco sirvió.
Más pena que gloria es lo que el basquetbol ha dejado en la entidad, pues los representativos han estado acostumbrados a los últimos lugares, a diferencia de la rica historia de los conjuntos de beisbol y futbol, con títulos de liga a cuestas y lapsos importantes de protagonismo, y tras la desaparición de Ángeles en este 2020, luce complicado que haya un tercer retorno a las duelas en Puebla.





