Por: Daniel Aguilar Twitter: @Danny_aguilarm
2, 2 y 2
Esta semana leí un par de situaciones que generan polémica y al final sólo me ponen a pensar ¿qué rumbo tiene la pelota en este mundo moderno y globalizado? El beisbol moderno se impone y el juego que enamoró a los puristas se adapta de una forma que empieza a desaparecer.
Será la clase Triple A quien empezará el proyecto experimental de robots para marca la zona de strike. Hay que ir por partes, porque esto no es un mundo como lo pintaron los Supersónicos, aunque que se empieza a dar.
Sí, el futuro y tecnología alcanzaron el deporte, pero no veremos literal un hombre de hojalata impartiendo justicia. La Liga Independiente de los Estados Unidos experimentó el año pasado con los robots, que no son más que la zona de strike que ya de por sí utilizan las televisoras como parte de su producción, pero que no determinan nada en el juego.
El famoso “cuadrito” que vemos durante la transmisión del partido ahora será el que video-asista a los umpires, quienes tendrán ante la libertad de cantar strikes o bolas, pero podrán ser llamados si es que algo debe ser o no cambiado.
Esta situación afecta directamente al reglamento establecido. Ya que una de las tres situaciones que no se pueden desafiar en la repetición es el conteo; junto al balk y el check swing.
Sin embargo, el conteo vía robot no es propiamente una jugada de regla, es netamente apreciación.
Las reglas que han sido modificadas, por no decir afectadas, directamente por la repetición instantánea se han amparado con el triste argumento del tiempo. Por muchos años la pelota se ganó el título de Rey de los Deportes, por su autonomía al reloj, sin embargo, esto obedece a intereses económicos, han encontrado la fórmula para comprar tiempo, aunque sea sólo en el beisbol.
Ya sé que habrá quien responsabilice a los umpires por esta decisión, debido a su trabajo no me sorprende, cada semana en los campos de la Liga Zaragoza escucho que el culpable de todo es el hombre que debe impartir justicia; incluso del nivel del juego de los equipos.
El beisbol está evolucionando, sí. Se está adaptando, tristemente también. Pero ¿atiende a otros intereses fuera del juego? Es ahí la cuestión.
Oscar Colás fue firmado por los Medias Blancas de Chicago, una noticia de aplaudir para el beisbol caribeño, habrá más latinos triunfando, pero… ¿el Ohtani cubano?
El negocio de la pelota hace perder el juicio a más de uno, no dudo de la calidad del nativo de la isla, por algo es un pelotero profesional, pero llegar a esa comparación me parece sumamente exagerado, ni siquiera lo digo por el nipón, quien sí tuvo una campaña increíble, aunque lejos todavía del mote del Babe Ruth moderno.
Y sí, vi los números pero también lo vi jugar y más allá de ser tan humano como otros, creo que esta ola de situaciones y marketing del beisbol moderno ha pasado a traer a más de uno.


