Las cosas no están bien en el Puebla de La Franja y la muestra fue la molestia con la que terminó Nicolás Larcamón tras el empate de este martes ante Necaxa, que representó el séptimo encuentro en fila que el triunfo se le niega al equipo, con lo que concretó su peor racha desde que los dirige el argentino.
En rueda de prensa, el timonel sudamericano se mostró con un semblante desencajado, aunque prefirió guardarse sus comentarios para evitar ser sancionado o recibir alguna multa por parte de la Federación Mexicana de Futbol, por lo que sólo acertó que seguirán trabajando para la que sería su cuarta fiesta grande consecutiva.
“Vamos a trabajar para que Puebla esté en liguilla otra vez, la verdad que yo tengo un sentir, un análisis, pero me lo guardo para evitar sanciones o multas, pero vamos a trabajar muchísimo, el grupo de jugadores está mentalizado que más allá de este pasaje del torneo, vamos a hacer todo porque el Cuauhtémoc se vuelva a vestir de fiesta en Liguilla, ojalá que nos vuelvan a ver ahí”.
Subrayó que el conjunto enfranjado está endeble por las ocho bajas que han sufrido en las últimas semanas, tomando en cuenta a Fernando Aristeguieta, Kevin Ramírez, George Corral, Guillermo Martínez, Pablo Parra, Emanuel Gularte, Gastón Silva y Omar Fernández.
“La realidad es que lo que puedo dar como respuesta puede sonar como excusa, prefiero guardarme las justificaciones, los argumentos. El equipo, por lo que produce, da la sensación de tener argumentos para tener desarrollo más cómodo, me parece es un torneo que tiene una paridad y nivel de exigencia en cuanto al calendario y la verdad es que tenemos ocho jugadores lesionados, más allá de que estoy orgullosos de la producción del equipo de saltar a la cancha de la manera que la hicieron, y la expresión futbolista que tuvo en muchos pasajes del partido, es un hecho que estamos resentidos”.


