Durante 35 años, Manuel Rodríguez se ha dedicado a ayudar y guiar a personas con alguna discapacidad para que se integren al deporte y encuentren ahí una forma de desarrollarse y mejorar su calidad de vida.
Intentó ser futbolista profesional y tenía las cualidades para lograrlo, por ende, lo invitaron a formar parte de las Fuerzas Básicas del Puebla de La Franja, pero en una decisión sorprendente para un joven que por entonces cursaba la secundaria, prefirió los estudios.
Ahora es parte de la Selección Mexicana que arrancará este lunes su preparación rumbo a las Sordolimpiadas, que se celebrarán en Brasil en mayo, donde buscará guiar a deportistas especiales a alcanzar sus objetivos.
LE DIJO NO AL PUEBLA Y PREFIRIÓ EL ESTUDIO
Antes de encontrar su vocación, el profesor Manuel tenía un sueño que era convertirse en futbolista y tras pasar por la etapa más auténtica de este deporte que es en el barrio, acudió a una convocatoria para hacer visorías con la ilusión de poder sumarse a las Fuerzas Básicas del Puebla.
“Jugué futbol en el barrio, viví en la colonia Tepeyac, en alguna ocasión hubo una convocatoria para jóvenes de 15 y 16 años de las fuerzas inferiores del Puebla y nos fuimos a probar, tuvimos suerte de quedarnos porque fuimos como 400 jóvenes y el entrenador en ese caso era La Changa Álvarez, separó a los porteros, a nosotros los defensas, los medios y delanteros, que fue donde más había”, recordó.
Todo parecía que se convirtiría en nuevo jugador camotero, pues a pesar de los tediosos y complicados filtros, seguía llenando el ojo de los visores, hasta que en 1982, el año en el que el equipo comenzó su camino hacia su primer título de Liga, fue invitado oficialmente a las Fuerzas Básicas, pero dijo que no.
“Después de las visorías participamos en fuerzas inferiores de Puebla de los cuales quedamos como 40 jóvenes, hubo un torneo nacional de fuerzas inferiores y de los 40 jóvenes, subimos cinco a la reserva profesional, estamos hablando de 1982. Yo estaba en la secundaria y tuve que decidir, futbol o estudiar para maestro, mi situación fue difícil económicamente, porque mis papás estaban separados y yo tenía que ayudar a mi mamá, por eso mejor decidí seguir estudiando, porque una lesión y se me podía acabar el futbol, pero el estudio nadie me lo iba a quitar, salí de la secundaria, di las gracias al futbol y acabando la prepa entré a la Normal”, apuntó.
ENCONTRÓ MUY RÁPIDO SU VOCACIÓN
Una vez egresó de la Escuela Normal Superior, le pasó por la cabeza volver a intentarlo en el futbol, pero ahora como preparador físico, y si bien pudo trabajar con los árbitros profesionales, conoció la educación especial y rápidamente la adoptó como su vocación.
“Terminé la Normal, quería regresar al futbol, pero ahora como preparador físico, pude trabajar con los árbitros profesionales y ahí cerré el circulo del futbol porque me dieron mi plaza de maestro de educación física y conocí la educación especial, me di cuenta que esas personas eran las que las que más requieren de mi trabajo para ayudarlos con la actividad física, coordinación motriz y ubicación espacio-tiempo, entonces me empecé a documentar porque no sabía nada, de eso no te enseñaban nada en la Normal”, comentó.
35 AÑOS EN EL DEPORTE ESPECIAL
Fue en 1987 que comenzó a trabajar para ayudar a integrar al deporte a las personas con alguna discapacidad y desde entonces su labor ha estado en un sinfín de disciplinas y conociendo a muchas personas con diferentes enfermedades.
“Desde el 87 que me dieron mi plaza, el maestro León Tolentino, que era en ese tiempo el director de Educación Física Federal, fue el que me mandó a Educación Especial, él fue quien me orientó y me dio unas bases pa
ra iniciar en esta gran actividad con los chicos con alguna discapacidad, que es un tema muy amplio, porque, por ejemplo, dentro de la discapacidad intelectual hay una diversidad inimaginable”, explicó.
En su trayectoria ha acudido incluso a varias competencias nacionales, aunque recuerda muy bien las dos ocasiones que pudo ir al extranjero como entrenador de una Selección Nacional, primero en las Olimpiadas Especiales de 1991, y recientemente en el 2017 comandando al combinado mexicano de futbol para sordos en los Juegos Panamericanos.
“He sido afortunado porque en 1991 dirigí la Selección Nacional de futbol de Olimpiadas Especiales en Minneapolis y quedamos en cuarto lugar, jugamos en semis contra Alemania y nos golea 4-1, para el tercer lugar jugamos contra Francia que nos ganó 2-1. Ya con la Asociación de Deportes para sordos en 2017 me dan la oportunidad de dirigir a la Selección de Sordos para representar a México en Juegos Panamericanos, Argentina ya tenía 12 años siendo campeón, pero en esa ocasión se las arrebatamos y ahí conseguí medalla de oro para México”, indicó.
Aunque no todo ha sido sencillo para él, ya que se convirtió en uno de los pioneros dentro de la educación especial y por ende se ha topado con historias desgarradoras, donde incluso los propios familiares de las personas con discapacidad las esconden y no permiten que se involucren en el deporte.
“Nos tocó picar piedra, porque hace 35 años teníamos poca información de las personas con discapacidad, actualmente la licenciatura lo tiene, pero antes los padres escondían a sus hijos porque como sociedad los agredíamos, por nuestra ignorancia. Yo defiendo sus derechos llevándolos a hacer una actividad deportiva como cualquier joven o adulto, por eso he impulsado el desarrollo a través del deporte con esas personas”, declaró en entrevista.
VA A LAS SORDOLIMPIADAS EN MAYO
Sin embargo, lo que vuelve aún más loable sus acciones es que son desde el corazón, que si ayuda a las personas discapacitadas es porque le nace, ya que debe encontrar tiempos libres para poder inmiscuirse.
“Todo lo he logrado en mis tiempos libres, en las tardes de sábados y domingos, porque entre semana voy a las escuelas donde me tengo que fletar, soy supervisor de educación física, pero los fines de semana, fuera del horario de trabajo, es que le doy atención al deporte especial”, señaló.
Y su siguiente reto será en mayo, cuando acuda a las Sordolimpiadas que se desarrollarán en Brasil y en donde guiará al equipo de futbol a hacer un buen papel, además de tener entre sus filas a un paisano, al también poblano Gerardo Herrera.
“Este lunes iniciamos concentración en el CNAR, vamos a estar un mes y el 25 de abril volamos a Brasil para las Sordolimpiadas, porque hay que recordar que las personas con problemas auditivos no compiten en las paralimpiadas, entonces estos son juegos especiales para ellos”, precisó.
Como no solo es un impulsor, sino también un estratega, ha generado un código de comunicación innovador para poder dirigir su equipo pensando en enviar un mensaje que lo entiendan solo sus dirigidos y puedan enfrentar diferentes situaciones de los partidos.
“Creé un código de comunicación, manejo poco lenguaje de señas, entonces me manejo con los jugadores con guantes, uno blanco y uno rojo, porque ellos tienen muy desarrollada la visión, así que mi mano la pueden ver a 30 o 40 metros sin problema, y es muy sencillo: guante blanco es vámonos a atacar, entonces cambio mi formación a un 3-4-3, pero si perdimos el balón muestro el guante rojo y se tiene que cambiar a un 4-4-2 para cerrar espacios, es algo que me ha ayudado y a entrenadores de otros países les ha llamado la atención”, agregó.
“QUE LES DEN EL DERECHO A SER FELICES”
Satisfecho por sus 35 años de labor ardua, Manuel Rodríguez envía un mensaje a aquellas personas que tienen un familiar con alguna discapacidad y no le permite integrarse a algún deporte, invitándolos a que les permitan acercarse, conocerlo y les den el derecho a ser felices.
“Yo le diría a los padres de familia que a través del deporte podemos darle derecho a sus hijos a que vivan esa felicidad que solo te da el hacer un gol, una carrera, jugar básquet, esas bondades del deporte que nos hacen felices, yo invitaría a los padres de familia que los puedan acercar a las diferentes asociaciones deportivas, hay deportes adaptados para personas ciegas y débiles visuales, para personas con discapacidad auditiva, con discapacidades físicas, para motrices, entonces ya hay una gama de actividades para que la persona pueda ser tomada en cuanta y tenga los mismo derechos que una persona regular”, finalizó.





