• Nuestros Sitios
    • La Crónica CDMX
    • La Crónica Querétaro
    • La Crónica Jalisco
    • La Crónica Morelos
sábado, junio 13, 2026
Presidente y Dir. General: Jorge Kahwagi Gastine
Sin resultados
Ver todos los resultados
Crónica Puebla
  • Inicio
  • Nacional
  • Metrópolis
  • Ayuntamiento
  • Gobierno
  • Política
  • Academia
  • Mundo
  • Escenario
  • Deportes
  • Inicio
  • Nacional
  • Metrópolis
  • Ayuntamiento
  • Gobierno
  • Política
  • Academia
  • Mundo
  • Escenario
  • Deportes
Sin resultados
Ver todos los resultados
Crónica Puebla
Periodico
Inicio Opinión

Puebla, campeón 2017

Crónica Puebla por Crónica Puebla
22 noviembre, 2020
en Deportes, Opinión
Puebla, campeón 2017
Compartir en FacebookCompartir en Twitter

Por: Daniel Aguilar/ Twitter: @Danny_aguilarm
2, 2 y 2

Todos conocemos esa historia que se cuenta en la Liga Zaragoza, de cómo Puebla se impuso a Tijuana en 2017, con una cátedra de don Rafael Castelán desde la cueva, pero pocos conocen el momento en el que la Municipal protestó el juego minutos antes de la premiación, dejando unos minutos de incertidumbre.

Lo que hoy quiero contarles es cómo se vivió ese Torneo Nacional desde las en­trañas, que todo aquel que tenga relación con la Asociación de Ligas Infantiles y Ju­veniles de Beisbol de la República Mexica­na sabe no es fácil, parece una tarea sen­cilla decir: “hagamos un nacional”, pero no, se vive de una manera distinta.

En aquella ocasión, Puebla tuvo dos representativos y fue Puebla Azul la que avanzó, la que llegó invicta ante los siem­pre favoritos de Tijuana.

Aquella semifinal contra Poza Rica fue increíble, lo recuerdo bien: fue un viernes, un día antes de la conclusión del torneo. Puebla quería llegar a la máxima instan­cia y tendría una doble jornada. Primero jugó Poza Rica –sabían que irían contra ellos –, así que Puebla se metió al campo 2 de la Liga Zaragoza frente a SUTAJ de Guadalajara buscando avanzar. Ese due­lo se lo llevaron los poblanos con una ac­tuación titánica de Eliud Luna en el cen­tro del diamante; aquella mañana no ha­bía poder humano que detuviera la gran labor del pequeño campesino de Tochte­pec que salió en modo Roger Clemens.

Una de mis labores dentro de los tor­neos nacionales, que organiza la Liga Za­ragoza y la Región 8 de la Alejbrm, es te­ner a mi cargo la asignación de los anota­dores oficiales. Por compromisos labora­les tuve que salir un momento de las ins­talaciones de la liga, hay que aclarar este punto porque después nos servirá de mu­cho. El anotador de ese partido fue uno de los mejores elementos con los que cuen­ta la cuadrilla y, sobretodo, de las perso­nas que más confío para realizar este tipo de actuaciones, Leonardo García se en­cargó de llevar el box score del duelo en­tre los tapatíos y los locales, al terminar el encuentro él me buscó para entregar­me la anotación oficial, al no encontrar­me en las instalaciones le respondí que se quedara con las hojas, ya que si estaba en actas no había mucho que hacer o, en to­do caso, podía dejar en la oficina de la li­ga dicha anotación.

Más tarde Puebla se mediría a Poza Ri­ca en la semifinal, en aquel duelo trepi­dante, que hoy les quiero relatar a deta­lle y cómo lo vivió un servidor.

No estuve mucho tiempo fuera de la Li­ga Zaragoza, fueron 60 ó 70 minutos pa­ra que regresara a los campos de El Hoyo, cuando llegué ví las caras largas, algo pa­saba y tenía lógica: Puebla iba abajo, Poza Rica estaba apuntando a la final. Fue en­tonces cuando decidí pararme detrás del dogout de tercera base donde los poblanos se encontraban. Los coaches César Alfaro y Juan Pablo Castelán hacían lo suyo en bases, pero el número 10 estaba sentado, observando desde la cueva.

La figura de Rafael Castelán entraba a escena con el juego empatado y un hom­bre en tercera, la fórmula parecía com­pletamente difícil porque no se veía por donde los veracruzanos entregarían el partido. Lentamente se levantó, salió de la cueva con un andar pausado, él ya ha­bía visto la jugada y creo que nadie más lo entendía, se acercó al corredor de ter­cera, veía el movimiento del lanzador y en un acto más que heroico –quiero ca­lificarlo como arriesgado y hasta suici­da–, se le pegó lo más que pudo al corre­dor, le murmuraba algo, cuando a la par del movimiento del pitcher empezó a de­cir: “mira, mira, mira, ¡ya!” luego de la úl­tima palabra el niño arrancó buscando el robo del plato, se dio el lanzamiento pica­do y aunque la pudo controlar el catcher Puebla timbraba la carrera. Una de las ju­gadas más espectaculares que he visto en la Liga Zaragoza, todos estaban emocio­nados, las porras de las mamás poblanas explotaron, pero yo lo sabía, si alguien podía ejecutar esa jugada era él, venía de regreso a la cueva y con un movimiento de cabeza mientras sonreía me dijo: “¿có­mo ves?”, no sabía qué decirle, reía de los nervios, pero ya lo había hecho como lo han dictado los cánones durante muchos años. Castelán lo hizo y con ello Puebla llegó a la final.

El sábado era de fiesta en la Liga Zara­goza, el campo 2 estaba lleno, ya no eran solamente los papás y la porra de Puebla azul, era toda la familia que se forma cada sábado para ver a nuestros representantes conseguir la gloria. Un partido increí­ble que contó con la excelsa narración de mi amigo Patricio Aguilar.

Bueno, la historia la conocemos to­dos, Puebla se fue abajo en la pizarra y el home club eran los fronterizos, no se veía por dónde, una vez más el sueño del títu­lo se esfumaba porque también entraba una lógica: ¿por qué tendría Puebla que ganarle a los del norte?

Los poblanos vinieron de atrás y luego del roletazo a segunda que significaba el out 18, Pato gritaba: “Se acabó, Puebla es campeón”. Estaba consumado ya, todo era alegría, lágrimas de campeón. En ple­no festejo me tocó organizar a los compa­ñeros de los medios de comunicación, me acerqué a ellos y les daba la tirilla final, lo destacado del duelo, con quién se podían dirigir, cómo iba a estar la logística del fes­tejo, cuando Ricardo Cid se acercó y con una voz preocupante y alarmante me di­jo: “Daniel, ve ayudar al doctor Calvo por­que Tijuana quiere protestar el partido”.

En la zona de la segunda base, mána­ger, coaches y padres de familia se diri­gían enfurecidos al doctor Jesús Calvo, di­rector de la región organizadora. ¿El moti­vo? Argumentaban que el niño que cerró el partido por Puebla había lanzado ante Guadalajara y al no ser elegible para la fi­nal protestarían el partido por lo que Pue­bla perdería. Entre gritos y exigencias, pa­ra ellos no parecían convincentes las ac­tas oficiales del torneo como evidencia de que lo que solicitaban. “Revisen el li­bro”, decía una persona que no puedo de­finir como coach pero sí portaba el jersey del equipo fronterizo. Hubo un momento en el que alguien tuvo la producencia de solicitar el box score oficial del juego en­tre Puebla Azul frente SUTAJ, era la úni­ca prueba evidente porque para ellos to­do lo demás se podía alterar.

El doctor Calvo me volteó a ver y me di­jo: “¿tienes el score?”, sentí como si un es­tanque de agua helada cayera sobre mí, todos los box score que archivé durante el torneo estaban… en mi casa.

Hacía ya varias rondas del torneo que no anotaba partidos, siempre he creído que el trabajo que hacen los muchachos como anotadores oficiales debe ser com­pensado durante todo el Nacional, es por eso que Julio, Juan y Luis Enrique se en­cargaban de los duelos críticos.

Por esa razón, mi mochila se encontra­ba en casa, pensaba la manera de resolver lo más pronto posible. ¿Hablarle a mi her­mano?, no había muchas opciones, todo era ruido, por un lado reclamos y por el otro festejo, la ceremonia de premiación estaba a punto de iniciar.

En un momento que pude iluminar­me pregunté qué juego querían, me repi­tieron el duelo y recordé que ese box sco­re no pasó por mis manos. “¡Leo!”, grité, no importaba si lo tenía en ese momento, él vivía mucho más cerca que cualquiera. Le explicamos la situación y recordó ha­berlo dejado en la oficina.

Desde el campo 2 de la Liga Zarago­za vi salir de la oficina a Leonardo Gar­cía Sandoval con una hoja de anotación en mano. El alma me volvió al cuerpo, no había más que decir, se aclaró el malen­tendido y sí, de la mano de Rafael Caste­lán la selección de la Liga Zaragoza con­quistó un Torneo Nacional.

Etiquetas: AlejbrmbeisbolLiga ZaragozaPueblaTijuana

Publicación anterior

Conciencia Animal

Siguiente

Gran semana para el golf mexicano

Siguiente
Gran semana para el golf mexicano

Gran semana para el golf mexicano

Columnistas

Arturo Luna Silva

Arturo Luna Silva

Garganta Profunda

ANTORCHA CAMPESINA Y EL BOICOT EN HUITZILAN DE SERDÁN

Guillermo Pacheco Pulido

Guillermo Pacheco Pulido

Es Relativo

Que nada nos defina,que nada nos sujete, que la libertad sea nuestra propia sustancia

logo
cuan138
1 win пинап бетвиннер aviator game лаки джет 1win

Categorías

  • Academia
  • Al oído
  • Ayuntamiento
  • Bienestar
  • Cultura
  • Deportes
  • Entretenimiento
  • Es Relativo
  • Escenario
  • Garganta Profunda
  • Gobierno
  • La Quinta Columna
  • Metrópolis
  • Mundo
  • Municipios
  • Nacional
  • Negocios
  • Opinión
  • Política
  • Portada
  • Principal
  • Sin categoría
  • Soliloquio
  • Sucesos

Versión impresa

version impresa

Nosotros

Presidente y Dir. General: Jorge Kahwagi Gastine
Vicepresidente: Jorge Kahwagi Macari
Subdirector y Gerente General: Rafael García Garza

  • Nuestros Sitios

© 2019 La Crónica Puebla.

Sin resultados
Ver todos los resultados
  • Inicio
  • Nacional
  • Metrópolis
  • Cultura
  • Academia
  • Negocios
  • Mundo
  • Escenario
  • Deportes
  • Opinión
  • Bienestar
  • Sucesos

© 2019 La Crónica Puebla.