Parece que la visita de la Federación Internacional de Automovilismo a Puebla fue de debut y despedida, pues al revelar el calendario provisional de la temporada 2022 de la Fórmula E, el autódromo Miguel E. Abed ya no aparece en la lista.
La pista amozoquense fue sede en junio de la fecha 8 y 9 de la temporada 2021 del circuito eléctrico, luego de ser elegida como una opción alterna ante la inelegibilidad del autódromo Hermanos Rodríguez, en Ciudad de México.
A pesar de que tuvo buena respuesta por parte del público poblano y que la organización no tuvo fallo alguno, el máximo organismo del automovilismo en el mundo no consideró a Puebla como parte de los lugares a los que llegará el próximo año, regresandole su sitio al autódromo Hermanos Rodríguez para febrero cuando se desarrolle la tercera fecha del campeonato.
Una de las desventajas que tiene Puebla con respecto a otras pistas es que los trazados donde corren estos coches eléctricos también son usados por la categoría reina, la Fórmula 1, mientras que el del Miguel E. Abed es utilizado mayormente para competencias tipo Nascar.
Sin embargo, la Angelópolis todavía tendría una leve esperanza ya que para el año que viene, la FIA decidió aumentar a 16 carreras la temporada de la Fórmula E, y si bien Valencia y Puebla salieron de los planes a cambio de Berlín, Vancouver, Ciudad del Cabo y una ciudad china por confirmar, hay un espacio libre para la novena tapa que tendrá lugar en junio.
También cabe destacar que la categoría eléctrica tiene poco apego con México, pues apenas dos representantes nacionales han participado en el circuito, Salvador Durán en 2015 y Esteban Gutiérrez en 2016, pero su adaptabilidad no fue buena y dejaron su puesto en busca de otros objetivos.
Tal vez el efecto Sergio Checo Pérez con Red Bull en Fórmula 1 o la de Patricio O’ward en la Indycar pueda hacer que distintas escuderías de la Fórmula E busquen a un mexicano que represente al territorio azteca en el volante, teniendo los dueños de los equipos la decisión final debido a los distintos intereses comerciales y de competitividad.


