El delantero ha permanecido en la angelópolis esperando que el club haga una oferta por su carta
A pesar de que el torneo terminó hace varios días para el Club Puebla, Ricardo Marín permanece en la ciudad, siguiendo una ruta personal tan silenciosa como decisiva.
El delantero de 27 años, aún ligado contractualmente a Chivas, ha prolongado su estancia en la Angelópolis con un propósito claro: definir su futuro inmediato.
Su situación es particular, pues el conjunto poblano no cuenta con una opción de compra por su carta, condición que complica cualquier permanencia automática.
Sin embargo, el jugador ha manifestado su deseo de seguir vistiendo la camiseta de La Franja.
Marín sabe que para continuar en Puebla se requiere más que intención.
El club Puebla tendría que desembolsar aproximadamente 2 millones de dólares para adquirir su ficha, una cifra considerable para una institución que, aunque estable, debe evaluar con cautela sus movimientos de plantilla.
Por ello, el atacante ha optado por mantenerse cerca, disponible y abierto al diálogo con la directiva poblana, buscando transmitir su voluntad y conocer si existe la disposición real de presentar una oferta formal.
Durante estos días, su rutina ha sido distinta a la de un jugador en vacaciones. Mientras la mayoría de sus compañeros ya salió de la ciudad, Marín continúa entrenando por su cuenta, cumpliendo compromisos básicos y esperando el llamado que podría cambiar el rumbo de su carrera.
En este periodo también ha reflexionado, consciente de que se acerca un punto de quiebre: quedarse a competir por un puesto en Puebla o regresar a Guadalajara, donde Chivas prepara su participación en la Liguilla.
En entrevista reciente, señaló: “Tengo que esperar a que termine el torneo para decidir qué pasará con mi futuro”, dejando claro que su decisión trasciende lo inmediato.
Si no hay movimiento pronto por parte del Puebla, deberá reportar con Chivas en los próximos días.


