Rodrigo Medel encontró en la preparación física su verdadera vocación. Aunque comenzó como futbolista en equipos como Orizaba y Necaxa, pronto comprendió que no llegaría a Primera División, por lo que decidió enfocar su carrera en el estudio del rendimiento físico.
Con esa convicción, cambió las canchas por las aulas y estudió en Estados Unidos la licenciatura como Performance Coach, además de cursar fisioterapia. Su objetivo era claro: marcar una diferencia desde la ciencia y la disciplina para ayudar a los futbolistas a alcanzar su máximo nivel.
Aún sin titularse, comenzó a trabajar con jugadores gracias a las recomendaciones y al impacto que generaba su conocimiento. Su primer gran paso fue con David Castro, jugador del Atlético de San Luis. A partir de ahí, otros nombres se sumaron, como Mauricio Cuero y Leiton Jiménez.
Desde 2017 ha trabajado con más de 20 futbolistas profesionales, incluidos cinco de Primera División y varios de la Liga de Expansión. Entre ellos figuran Leobardo López, Jesús Paganoni y Gabriel Peñalba, todos con amplio recorrido en el futbol mexicano.
Medel también ha trabajado con jugadores del Club Puebla, como Rodrigo Lajud, Cristian Campestrini, Alonso Escoboza, Christian Hobbit Bermúdez y Carlos Gutiérrez. Su labor no solo se limita a lo físico, sino también al fortalecimiento mental y motivacional de los atletas.
Destaca la importancia de inculcar hábitos de trabajo, constancia y mentalidad positiva, pero también el disfrute del proceso. Para Medel, más allá de ganar o ser campeón, se trata de construir una carrera sólida con bases técnicas, físicas y emocionales.
Uno de sus grandes objetivos es profesionalizar el futbol mexicano en materia física, acercándolo a los estándares europeos. Reconoce que hay diferencias históricas y genéticas, pero considera que las herramientas y capacidades están al alcance; solo falta voluntad y enfoque.
Rodrigo Medel representa a una nueva generación de especialistas que buscan transformar el deporte desde la preparación, la ciencia y el compromiso con los atletas.
Su labor con futbolistas demuestra que el alto rendimiento no es exclusivo de las grandes ligas, sino de quienes quieren mejorar todos los días.

