Por: Jorge Luis Hernández/ [email protected]
Ni más ni menos
COMIENZO CON
Los motivos del Tata. Cada vez que Gerardo Martino da a conocer una convocatoria para hacer frente a los compromisos de la Selección Mexicana, un mar de cometarios –la gran mayoría negativos–, se suscitan en torno a las decisiones del estratega del combinado nacional.
Los nombres que los aficionados y prensa especializada más reclaman, en cuanto a presencia en los llamados, son los de Guillermo Ochoa, Rodolfo Cota, Rodolfo Pizarro, Jesús Gallardo y Julián Araujo, que milita en la MLS.
En contraparte, los grandes ausentes para los aficionados y analistas de algunos medios son Diego Barbosa, lateral del Atlas; Alan Mozo, de Pumas; Carlos Acevedo, guardameta del Santos Laguna; Erik Lira, mediocampista del Cruz Azul; Juan Pablo Vigón, de Tigres; ,y finalmente, el que más división de opiniones provoca, Javier Chicharito Hernández, delantero del Galaxy de los Ángeles.
En defensa de Martino, hay que señalar que está considerando a los futbolistas que han cumplido con los tres requisitos que los entrenadores, alrededor del mundo, solicitan para formar parte de un combinado nacional en la recta final y de cara a una Copa FIFA.
A: Se tendrá en cuenta para fases finales a aquellos futbolistas que hayan estado en la mayor parte del proceso eliminatorio, siempre y cuando su nivel futbolístico no disminuya en el equipo nacional –ojo, que no dice nada de su rendimiento en los clubes–.
B: Serán considerados para fases finales aquellos futbolistas que sean disciplinados a nivel táctico-estratégico, con el cuerpo técnico y con sus compañeros. Este punto explicaría el porqué del no llamado de Alán Mozo, quien suele tener problemas de esa índole y de hecho ya tuvo roces con compañeros y cuerpo técnico en la Sub-23, tan es así que Jaime Lozano no lo eligió para disputar los Juegos Olímpicos de Tokyo. Queda claro que el problema de Mozo no sólo fue su baja de juego de aquel tiempo, si no su temperamento, por lo que Martino lo borró de sus listas para lo venidero. Mismo caso de Carlos Salcedo y Javier Hernández, quienes hablaron de más y por eso no vestirán la camiseta del Tricolor en lo que resta de la era Martino.
C: Se considerará a los futbolistas que el cuerpo técnico considere parte del proceso, con la finalidad de interrumpir los procesos; es decir, se llamará a aquellos jugadores que Martino considere que se pueden adaptar a su sistema de juego, pese a que en pasadas convocatorias no hayan tenido muchos minutos.
¡Ojo! Los puntos antes descritos me los pasó un entrenador en activo, que sigue muy de cerca el trabajo del Tata y que visto así, sus llamados están justificados.
Para aquellos que piden a Carlos Acevedo, jornada a jornada nos demuestra que su nivel es muy bueno, pero aún no para ser el titular del Tricolor, aún comete errores propios de un portero en formación. Y no me refiero solo a aquellos que cuentan goles, si no al tema de liderazgo, que Acevedo deberá ir adquiriendo. Tiene material para ser seleccionado, sí, pero tiempo al tiempo.
Mucho se habló en la era de Juan Carlos Osorio que rotaba muchos jugadores y convocaba a “cualquiera” por dos buenos partidos; bueno, Martino en este punto está haciendo lo contrario y mostrando congruencia, su congruencia, al final él y su cuerpo técnico son los que responderán por los resultados del Tricolor.
Lo antes dicho no quiere decir que una servidor esté de acuerdo con todos los nombres de su convocatoria, un servidor también considera que faltan jugadores como Barbosa y Lira, pero de que está jugando con el manual en la mano, lo está haciendo, ojalá los jugadores le respondan en la cancha.
TERMINO CON
Los mitos alrededor del futuro de Nicolás Larcamón, quien gracias a su gran trabajo en los últimos tres torneos con la Franja, se ha convertido en objeto del deseo de muchos clubes, el que más sonado fuerte tras la destitución de su entrenador, el América, equipo que después de echar a Santiago Solari se rumoró quería hacerse de los servicios de Larcamón a como diera lugar, pero –como siempre– aquí le tengo lo que en verdad pasa.
Los primeros clubes que preguntaron por el técnico de la Franja fueron los de Grupo Pachuca, los Tuzos para ser más exactos –por eso es que el Puebla le crea una cláusula de rescisión–, sin embargo, la negociación no prosperó pues TV Azteca quería traspasar al técnico y dos jugadores en paquete, por una muy buena cantidad de billetes verdes, por eso en el Pachuca se decantaron por Guillermo Almada.
En Chivas también preguntaron, pero Amaury Vergara, el mandamás del rebaño, le pidió a Ricardo Peláez, el Presidente Deportivo, que aguantara un torneo más a Michel Leaño –quien hasta ahora su mayor virtud en Chivas es ser cuate de Amaury–, por lo que tampoco pasó nada, además que la directiva del Puebla también les ofreció el mismo paquete y obviamente dijeron que no.
En el América todo eran rumores, hasta que el responsable en el área deportiva del club de Coapa, Santiago Baños, entró en desesperación tras los malos resultados de Santiago Solari, por lo que el alto mando de las Águilas le preguntó si ya tenía un “plan B”, por lo que mencionó dos nombres de entrenadores que no conocen la Liga MX, por lo que recibió un no por respuesta, pues el resto de directivos quieren un entrenador que conozca ya el medio, a lo que Baños sugirió a Nicolás Larcamón, de hecho, trató de ganarle tiempo al tiempo y se contactó con sus homónimos de La Franja para preguntar por la situación del argentino, la respuesta del Puebla fue la misma que a Chivas y Grupo Pachuca, el paquete y unos billetes verdes –más por cierto–.
Baños quedó en analizar el tema y estar en constante comunicación para concretar la operación al finalizar el torneo, sin embargo, cuando propuso el nombre en las oficinas de Coapa la respuesta fue negativa, pues muchos en el América, incluido el dueño, no están seguros que Larcamón sea la solución, por lo que todo se enfrió.
Está circulando que Nicolás habría pedido una lista de peticiones para quedarse en el Puebla, la misma es falsa y es más un anhelo de los aficionados que una realidad, lo que es un hecho es que el argentino ha solicitado una mejora salarial para él y su cuerpo técnico, así como un contrato más extenso, con más bonificaciones, pero nada más.
Al mismo tiempo, dejó en claro que si una oferta muy buena le llega al finalizar el torneo la estudiará e intentará dejar dinero al club camotero, pero hasta ahora hay nada, sí señores, ¡nada!, así que tranquilos todos, porque es más factible que vaya a dirigir al Mazatlan –equipos hermano–, que otra institución.
Al tiempo.


