Por: Jorge Luis Hernández/ [email protected]
Ni más ni menos
PARA EMPEZAR
La Liga MX anunció la Copa por México, torneo que arrancará el próximo fin de semana (3 de julio) y que cuenta con la participación de ocho clubes que se han dividido en dos grupos y sedes. El grupo A está integrado por Chivas, Atlas, Tigres y Mazatlán con sede en el estadio del Guadalajara, mientras en el estadio Olímpico Universitario jugarán América, Toluca, Pumas y Cruz Azul por el sector B.
Más allá de que el anuncio de este certamen fue recibido con alegría por aficionados y medios de comunicación, el hecho de que se desarrolle en uno de los máximos picos de contagios por coronavirus en nuestro país, ha levantado polémicas, sobre todo porque la capital sigue colocado en el primer lugar de casos por el virus, con todo y que la próxima semana se pasará a semáforo naranja.
Lo cierto es que pese a la molestia de algunos futbolistas y entrenadores por hacerlos jugar en pleno círculo de infección, los dueños de los equipos y televisoras están más que a gusto, aunque están conscientes del problema de salud.
Los problemas económicos comienzan a hacer mella en los clubes y buscan reactivar el pro ducto llamado futbol con las medidas de sanidad pertinentes.
La Liga MX, por su parte, quiere “medir el agua a los tamales” tanto de cómo se va a desarrollar un torneo tras tres meses y medio sin actividad, es decir temas de logística, condición de los jugadores y árbitros y personal en general, y si se podrá garantizar los no contagios en los partidos con los protocolos de seguridad dictados hace algunos días (no saludar antes y después de los partidos, no escupir, no festejar los goles en grupo, entre otros).
La Copa por México pretende ser el “experimento” para confirmar si se podrá realizar o no el Apertura 2020, programado para el 24 de julio, bajo el consentimiento de las autoridades de salubridad. La familia del futbol prefirió organizar un torneo previo que les diera indicadores más exactos de si es viable o no llevar a cabo el torneo de liga. Dependiendo los resultados de la Copa por México, hay tres caminos: se ejecuta en tiempo y forma, se aplaza para mediados de agosto o se suspende definitivamente.
SIGO CON
El deporte en el mundo sigue sufriendo estragos por el nuevo coronavirus, desde las ligas más importantes de futbol, basquetbol, beisbol hasta los Abiertos de tenis, los Grandes Premios de la Fórmula 1 y, por supuesto, los Juegos Olímpicos de Tokio, pospuestos para el 2021.
Sin embargo, el año para realizar los Olímpicos no tiene viabilidad, pues si bien a la fecha los contagios están “controlados” en el país del sol naciente, las autoridades sanitarias y epidemiológicas de esa nación esperan un segundo y tercer brote del virus, en noviembre de este año y febrero de 2021, lo que dejaría con muy poco margen de maniobra al comité organizador para poder albergar la justa.
El Comité Olímpico Internacional ha comenzado a trabajar en diferentes escenarios, desde mandar los Juegos Olímpicos a septiembre de 2021, reducir considerablemente las disciplinas y la cancelación definitiva del evento, esperando hasta la edición 2024 en París.
TERMINO CON
Si usted le va al Puebla de La Franja, no espere “bombas” de fichajes para el Apertura 2020. Sé que en muchos sectores de aficionados están esperando, sino un “fichaje explosivo”, al menos un nombre reconocido en nuestro balompié y ya no digamos del futbol internacional, como hace meses que tuvimos a Osvaldo Martínez o Ángel Zaldívar, nombres y hombres probados en la Liga MX, los aficionados están esperando algo parecido, pues les “romperé el corazón” porque ahora ni eso, el tiempo pasa y “Búfalo” Poblete sigue viendo cómo hacer “oro con el aire” o mucho con casi nada.
La directiva franjiazul buscará traer tres jugadores nacionales más y de dos a tres fichajes extranjeros. Por cierto, me dijeron que en el caso del delantero argentino, que estaban buscando de nombre Franco Troyansky, la negociación está detenida porque fue a través de lo expresado por diversos medios deportivos –como esta columna– que parte de la directiva camotera se enteró que los números del jugador del Unión de Santa Fe (nueve goles en dos años) no son nada buenos y, aunque barato en precio de adquisición, podría salir caro por su desempeño en la cancha, con todo y todo, sigue siendo una posibilidad porque de que el técnico Juan Reynoso quiere extranjeros, los quiere, pues ve su plantel debilitado con tantos jugadores que se han ido. Al tiempo.


