ES RELATIVO
Lic. Guillermo Pacheco Pulido
¡Y sólo pido no pedirte nada!“Somos culpables de muchos errores y faltas, pero nuestro peor crimen es abandonar a los niños, descuidar la fuente de la vida. Muchas de las cosas que necesitamos pueden esperar. El niño no… Ahora es cuando
se forman sus huesos, se forma su sangre y se desarrollan sus sentidos”.
Y agrego:
“Piececitos de niño
azules de frío
¡cómo os veo y no os cubro
Dios mío!”
En sus poemas de aspecto religioso expresó: “Judas besó a Jesús y deja impreso en su rostro de Dios la felonía, mientras Magdalena con sus besos fortificó piadosa su agonía”.
Gabriela Mistral es el nombre con el que se conoce a la excelente escritora, maestra y diplomática llamada Lucila de María del Perpetuo Socorro Godoy Alcayaga, quien entregó al mundo una vigorosa poesía americana y por la cual se le concedió el Premio Nobel de Literatura en 1945; además, se le otorgó el Doctorado Honoris Causa por las Universidades de Guatemala y de Chile, entre otros reconocimientos.
Al libro “Desolación” de Gabriela Mistral se le considera una de sus mejores obras dentro de la literatura latinoamericana. En él están sus invaluables sonetos de amor, del dolor, de la muerte, que crean una gama de sensaciones de nostalgia, tristeza, incertidumbre y orfandad.
Dijo:
“Hay sonrisas que no son de felicidad, sino de un modo de llorar con bondad”.
“Amo las cosas que nunca tuve con las otras que ya no tengo”.
Su poesía también expresa su inconformidad ante la injusticia.
Su patriotismo era un vibrante humanismo. Vivió y trabajó buscando la unidad de los seres humanos; de ahí que su vida diplomática fue positivamente
ejemplar.
“En vano se echa la red ante los ojos de los que tienen alas”.
Su poesía religiosa es realmente un sentimiento universal que Gabriela Mistral supo interpretar.
Oración al Cristo del Calvario
En esta tarde, Cristo del Calvario,
vine a rogarte por mi carne enferma; / pero al verte, mis ojos van y vienen / de tu cuerpo a mi cuerpo con vergüenza.
Cómo quejarme de mis pies cansados, / cuando veo los tuyos destrozados?
¿Cómo mostrarte mis manos vacías, / cuando las tuyas están llenas de heridas?
¿Cómo explicarte a ti mi soledad, / cuando en la cruz alzado y solo estás?
¿Cómo explicarte que no tengo amor, / cuando tienes rasgado el corazón?
Ahora ya no me acuerdo de nada, / huyeron de mí todas mis
dolencias.
El ímpetu del ruego que traía / se me ahoga en la boca pedigüeña.
Y sólo pido no pedirte nada, / estar aquí, junto a tu imagen muerta, / ir aprendiendo que el dolor es sólo / la llave santa de tu santa puerta.
Besos
Hay besos que pronuncian por sí solos / la sentencia de amor condenatoria, / hay besos que se dan con la mirada / hay besos que se dan con la memoria.
Hay besos silenciosos, besos nobles / hay besos enigmáticos, sinceros.
Hay besos que se dan sólo las almas / hay besos por prohibidos, verdaderos.
Hay besos que calcinan y que hieren, / hay besos que arrebatan los sentidos.
Hay besos misteriosos que han dejado / mil sueños errantes y
perdidos.
Hay besos problemáticos que encierran / una clave que nadie ha descifrado.
Hay besos que engendran la tragedia, / cuántas rosas en broche han deshojado.
Hay besos perfumados, besos tibios / que palpitan en íntimos anhelos.
Hay besos que en los labios dejan huellas / como un campo de sol entre dos hielos.
Hay besos que parecen azucenas / por sublimes, ingenuos y por puros.
Hay besos traicioneros y cobardes, / hay besos maldecidos y
perjuros.
Judas besa a Jesús y deja impresa / en su rostro de Dios, la felonía, / mientras la Magdalena con sus besos / fortifica piadosa su agonía.
Desde entonces en los besos palpita / el amor, la traición y los dolores.
En las bodas humanas se parecen / a la brisa que juega con las flores.
(Nota: La transcripción está incompleta).
En el poema del beso nos habla de la pasión, la lealtad, el romance y, en general, de los vínculos en los que se unió.
Hay que leer los poemas de Gabriela Mistral para adentrarse en todas las fases de su vida.
Gabriela Mistral tiene una obra excelente en el orden cultural, en la cual influyó el desarrollo de su vida, como fenómenos políticos, aspectos de orden sentimental, entre otros muchos, decía ella.
En México apoyó al sistema educativo.


