De enero a marzo de este año, la entidad reportó una tasa de 72% en este rubro, mientras que en 2024 fue de 66%
Claudia Espinoza
Durante el primer trimestre de 2025, Puebla registró una tasa de informalidad laboral del 72%, lo que equivale a más de 2.17 millones de personas trabajando sin acceso a seguridad social, prestaciones ni contrato formal, informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
El reporte indicó que esta cifra representa un incremento respecto al mismo periodo del año anterior, cuando la informalidad se ubicaba en 66.1%.
A pesar de que la población ocupada aumentó ligeramente, el crecimiento del empleo formal no ha sido suficiente para revertir la tendencia.
La situación de Puebla no es aislada. En estados como Oaxaca y Guerrero, la informalidad supera el 80%, colocándolos entre los más afectados del país.
Chiapas, aunque con una tasa menor, también enfrenta un panorama complejo con más del 70% de su población ocupada en condiciones informales.
En contraste, entidades como Nuevo León, Coahuila y Ciudad de México presentan tasas de informalidad significativamente más bajas, por debajo del 45%, lo que refleja una mayor proporción de empleos regulados y con acceso a derechos laborales.
La Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo del Inegi también señala que Puebla enfrenta un aumento en las condiciones críticas de ocupación, con más del 42% de su población ocupada recibiendo ingresos mínimos o trabajando jornadas extensas sin compensación adecuada.
Esta combinación de informalidad y precariedad laboral evidencia un desafío estructural que limita el desarrollo económico y social de la entidad en comparación con otras regiones del país, indicó el instituto.
La encuesta señala que las causas de la informalidad laboral en Puebla son múltiples y están profundamente entrelazadas con factores económicos, institucionales y sociales.
Uno de los principales motivos es la escasez de empleos formales, lo que obliga a muchas personas a aceptar trabajos sin contrato ni prestaciones para poder subsistir.
A pesar de que el estado ha registrado incrementos en su población ocupada, el crecimiento del empleo formal no ha sido suficiente para absorber la demanda laboral.
Otro factor clave es la baja productividad y competitividad de ciertos sectores, especialmente en actividades agropecuarias, comercio ambulante y servicios personales, donde predominan los empleos informales.
Además, muchas microempresas y negocios familiares operan sin registro fiscal ni afiliación al IMSS, lo que perpetúa la informalidad.
También influyen las condiciones críticas de trabajo, como salarios bajos, jornadas extensas y falta de acceso a derechos laborales básicos.


