Es relativo
Lic. Guillermo Pacheco Pulido
Cualquier idioma crea un vastísimo panorama cultural, social, político, religioso, jurídico y artístico a los habitantes de todos los pueblos del mundo. Nuestro país, México, es afortunado, tuvo y tiene grandes e interesantes aventuras evolutivas; nació el idioma en aldeas, se le llevó a los palacios, a los caminos, a los conventos, hasta llegar a los documentos oficiales.
Se dice que de España viajó el idioma a México con los soldados, clérigos, los funcionarios, los comerciantes y artesanos, México se sumó en su destino por el lenguaje a ser una rica comunidad internacional.
Se van creando palabras de acuerdo con los nuevos tiempos, otras palabras se dejan de utilizar, otras se utilizan frecuentemente, otras por falta de uso desconocemos su significado.
Veamos lo siguiente sobre dichos temas:
RESILIENCIA: significa saber disminuir las penas, la tristeza, nos dicen: “el éxito de la vida no es medirlo por los logros, sino por los obstáculos que se superan”.
El éxito de la vida no está siempre en vencer, sino en no darse por vencido nunca.
En psicología, resiliencia es la capacidad que tiene la persona para superar situaciones de dolor traumático que nos da la vida.
Afrontar la adversidad y sobreponerse ante la situación que cause dolor emocional y que puedan generar trastornos emocionales.
Ser desafiado en la vida es inevitable, ser derrotado es opcional, tú lo decides.
El fracaso no es caer, sino negarse a levantar.
La resiliencia en castellano simple es, por ejemplo: ante la pérdida de un ser querido hay que “sacar la casta” y enfrentar la pena. Hay principios religiosos y morales que orientan los casos a las personas utilizando su resiliencia, basada en una nueva fuerza y convicción moral.
RALENTIZAR.- Que significa demorar, acortar, reducir el tiempo de algo, ejemplo: vamos a ralentizar las horas de trabajo y estudio: quiere decir que disminuyamos el tiempo de trabajar y de estudiar.
Se va a acortar el programa de la reunión del sindicato: es decir se va a ralentizar el tiempo de la reunión.
Se va a ralentizar tu vida si sigues fumando.
Ralentizar y resiliencia están tomando fuerza en nuestro mundo cambiante de hoy.
Pero tenemos que tener cuidado, porque existen palabras más claras, más usuales que las dos anteriores. Su uso puede considerarse una presunción de sabiduría. Tal vez se nos presentaría El Quijote de la Mancha y nos diría: llaneza muchacho, no te encumbres, que toda afectación es mola.
En el libro de “La vida y la virtud” de Lao Tse, se nos recuerda que “las palabras elegantes no son sinceras, y las palabras sinceras no son elegantes”.
En otro aspecto se van aclarando muchas palabras como: BIDENTE y VIDENTE.
Bidente, se deriva del prefijo latino “bi” que significa “dos” y “dentis” forma latina de “diente” Bidente: que tiene dos dientes.
Vidente, procede del latín “videntis” que significa “el que ve el porvenir” “profeta”. Invidente: “ciego”.
Buscamos significados que no son muy normales:
La onomatopeya (del griego ónoma: nombre, y poieo: hacer) es la imitación del sonido de una cosa. Así, tictac es la voz onomatopéyica del ruido acompasado que produce el mecanismo del reloj. Sin embargo, aunque los ruidos sean muy similares en todo el mundo, varían las onomatopeyas que los nombran. Por ejemplo, el canto del gallo se designa con la voz quiquiriquí; en francés, este canto se llama cocorico; en inglés, la misma onomatopeya se convierte en cock-adoodle-do. El español es muy rico en verbos y sustantivos que designan las diferentes “expresiones animales”. Veamos algunos ejemplos:
Arruar.- Grito del jabalí cuando huye viéndose perseguido.
Arrufar.- Ruido que hacen los perros al gruñir enseñando los dientes
Aullido.- Sonido triste y prolongado del perro y el lobo.
Balido.- (De balar) sonido que producen el carnero, la oveja, la cabra, el cordero, el ciervo y el gamo.
Barrito.- (De barritar) berrido del elefante y el rinoceronte.
Berrido.- Grito fuerte del becerro y otros animales como el oso.
Bramido.- Grito del toro, el búfalo y otros animales herbívoros.
Bufar.- Resoplar con ira y furor el toro, el caballo, etc.
Cacarear.- Especie de canto de las gallinas y los gallos.
Cloquear.- Hacer “cloc, cloc, cloc” la gallina clueca (y no “culeca”), es decir, la gallina que se echa sobre los huevos para empollarlos.
Croar.- Cantar la rana.
Cuchichiar.- Modo que tienen las perdices de cantar.
Chirrido.- (De chirriar) sonido estridente y desagradable de algunas aves, como los gorriones. También es el sonido que producen otros animales, como chicharras, grillos etc.
Garrir.- Gritar el loro o la guacamaya.
Gorgoritear.- Hacer quiebros en la voz al cantar como el jilguero.
Graznido.- (De gaznar o graznar) grito de algunas aves, como el cuervo, el grajo, el ganso, etc.
Gruir.- Gritar de las grullas.
Gruñido.- Grito del cerdo. También del perro cuando amenaza.
Mugido.- Sonido del toro, el buey y la vaca.
Piar.- Emiten algunas aves, especialmente los pollos, sonidos de reclamo.
Pipiar.- Dar gritos las aves cuando son pequeñas.
Rebramo.- (De bramar) bramido con el que el ciervo u otro animal del mismo género responde al bramido de otro, o de la hembra.
Rebudio.- (De rebudiar) ronquido del jabalí.
Rebuzno.- Ruido que produce el asno.
Reclamar.- Llamarse las aves de la misma especie unas a otras.
Relincho.- Llamada del caballo.
Roncar.- Llama el gamo a la hembra, cuando está en celo.
Ronronear.- Produce el gato una especie de ronquido.
Rugir.- Bramar del león.
Ulular.- Dar gritos o alaridos, como el tecolote.
Ratificamos. La lengua española es importante por su desarrollo y empleo en muchos pueblos del mundo y no solo en el hispánico. Como ya señalamos “la lengua española es uno de los tesoros de la cultura universal”.
Los mexicanos debemos hacer saber al mundo, que nuestro país con su lengua: el Náhuatl, ha influido en la construcción del Castellano desde América. No son palabras elegantes, son sinceras.


