Es Relativo
Lic. Guillermo Pacheco Pulido
Comentaremos parte de la vida de FRANCISCO JAVIER CLAVIJERO. Nació el 9 de septiembre de 1731 en el puerto de Veracruz, en el seno de una ilustre familia. Su padre, don Blas Clavijero, era originario de la ciudad de León, España. Había recibido una educación esmerada en París y vino a la Nueva España para encargarse del gobierno de las alcaldías mayores de Teziutlán y Xicayán, en la Mixteca.
Su madre, doña María Isabel Echeagaray, procedía de Vizcaya y era una dama distinguida, que contó entre sus parientes a una virreina de México. Clavijero pasó su infancia en el campo. En la ciudad de Puebla estudió latín, filosofía y teología en los colegios de San Jerónimo y San Ignacio.
Muy joven, ingresó en el noviciado de la Compañía de Jesús. El 13 de febrero de 1748, vistió la sotana en Tepozotlán. A la manera de los grandes jesuitas de su tiempo, Clavijero se distinguió por su sólida y extensa cultura. Lejos de confinarse en la teología, extendió sus conocimientos a las ciencias exactas, la física y ciencias naturales. Formó su espíritu artístico en la música, y su buen gusto literario se nutrió en el estudio de los clásicos, tanto latinos como castellanos, a los que llegó a entender e imitar.
Fue docto en lenguas, pues además del español, el griego, el latín y el hebreo, conocía a la perfección las lenguas europeas. De las indígenas, hablaba y escribía náhuatl, otomí y mixteco, y conocía gramaticalmente otras 20 lenguas y dialectos del país. En el campo filosófico, destaca su obra Diálogo entre Filateles y Paleófilo, y en el literario se propuso desterrar el hinchado y vacuo estilo gongorino. Se encontraba en el Colegio de Guadalajara cuando sobrevino la expulsión de los jesuitas. Fue conducido a Veracruz y embarcado con sus compañeros el 25 de octubre de 1767 para radicar en Italia.
En el propio navío que lo condujo a Europa, emprendió estudios de náutica, física y astronomía. Residió sucesivamente en Ferrara y Bolonia, donde se entregó a sus estudios y experimentos. Con los ojos puestos en la lejana patria, emprendió la composición de la obra que le daría renombre universal: Historia Antigua de México, la cual publicó en italiano con el título de Storia Antica del Messico. Para componerla, hizo acopio de lo que había visto y aprendido en México, del cual era testigo de primera mano. Hurgó en bibliotecas y archivos, consultó y adquirió libros, y así escribió los diez que forman su copiosa obra.
Su obra fue publicada en 1780. Las ediciones españolas que se conocen son traducciones de la obra original en italiano. Una de ellas fue hecha por don Joaquín de la Mora e impresa en Londres en 1826; la otra es del doctor Francisco Pablo Márquez, obispo de Puebla, publicada en México en 1853. Una versión en inglés se publicó en 1787 y otra en alemán en 1789. Clavijero también escribió Historia de la Antigua o Baja California, publicada originalmente en italiano en Venecia en 1789, ya después de la muerte del autor. Se imprimió una traducción castellana en México en 1852, debida al padre Nicolás García de San Vicente.
Su muerte acaeció en Bolonia, Italia, el 2 de abril de 1787, allí quedaron sus restos y sus papeles.


