Brendan Fraser comió mucha comida rápida para La Ballena, la película que le dio su primer premio Oscar después de ‘renacer’ como un ave fénix cuando su carrera se encontraba estancada.
El actor de 54 años acaba de entrar al grupo de ganadores de los premios de la Academia gracias al papel que interpretó en la película La Ballena (The Whale en inglés), en la cual se pone en la piel de un hombre con obesidad mórbida, quien busca restablecer su relación con su hija.
No es la primera vez que vemos a actores transformar su físico debido a películas y convertirse en ganadores de estos premios, ya sea subiendo o bajando de peso, estrellas de Hollywood como Tom Hanks o Christian Bale han sido parte de estos galardonados.
Para la 95a. edición de los premios Oscar que se llevaron a cabo este 2023, fue el turno de Brendan Fraser para alzarse con la estatuilla que le costó bastante sacrificios, no solo en su físico sino también en toda una carrera que parecía perdida.
Brendan Fraser en La Ballena: qué comió para ser Charlie
Brendan Fraser interpreta a Charlie, un profesor de inglés que vive recluido en su departamento debido a la obesidad mórbida. Pero, ¿qué comió el actor para La Ballena? Aunque sí subió bastante de peso, no llegó a lo que el papel requería pues resultaba prácticamente imposible.
Fraser admitió que este papel ha sido el más demandante a nivel físico y mental y sentía que sería “bastante bueno”. El director de la película, Darren Aronofsky, buscó un actor que pudiera interpretar a un hombre que lucha contra una enfermedad casi imposible de curar, además de sufrir depresión y deseo de volver a conectar con su hija.
La dieta que siguió Brendan Fraser para La Ballena estuvo basada en el consumo de mucha comida rápida (en cantidades extremas) y carbohidratos, además de sedentarismo. Algo “bueno” de esta situación es que quizá Fraser pudo disfrutar de su comida favorita: pancakes.
Este tipo de ‘plan alimenticio’ ha sido puesto a prueba por diferentes actores cuyo objetivo es ganar peso rápido para un papel.
En la cinta, Charlie pesa más de 270 kilos pero en la vida real, Brendan Fraser subió 30 kilogramos (alcanzando los 100) y lo demás, fue trabajo hecho con prostéticos. En conjunto, el actor cargaba 130 kilos para poder entrar en el papel de su vida.
Cada día, el departamento de maquillaje y vestuario tardaba 4 horas en ponerle el traje (desde el torso hasta los brazos, con vellos colocados individualmente); y otras 4 horas en quitárselo.
Además del trabajo del peso, Brenda Fraser trabajó directamente con la Obesity Action Coalition, para aprender a moverse con el peso que tenía y no generar un papel de comedia, sino con todo el respeto emocional que requería. El actor aseguró que desarrolló músculos que no sabía que tenía.
Ya en el pasado, Brendan Fraser había atravesado diversas transformaciones físicas para cumplir con roles en películas. Durante su juventud, lo vimos en George de la selva y La Momia, en donde para tener el cuerpo musculoso que requería, su dieta estaba privada de carbohidratos.
Sin embargo, esa alimentación tan estricta terminó por afectar su salud mental y hasta su memoria, en ocasiones no podía recordar datos tan básicos como el PIN de su tarjeta para el cajero.
¿Qué es la obesidad mórbida?
De acuerdo con el Gobierno de México, la obesidad es la acumulación de grasa corporal en exceso, debido a un desbalance entre el consumo y gasto de calorías. Según la OMS, una persona obesa se define cuando su Índice de Masa Corporal (IMC) es >30 kg/m2.
Sin embargo, la obesidad mórbida es grado III, con IMC >40 kg/m2. Las personas con ésta pueden padecer hipertensión arterial, diabetes, cardiopatías, insuficiencia respiratoria y limitaciones físicas.
Para su tratamiento, se requiere de cuidados multidisciplinarios con médicos, nutriólogos y psicólogos para crear un plan alimenticio y de actividad física.
Con información de Excelsior


