La compositora y cantante folclorista más destacada de Chile realizó cuadros con papel maché durante su estancia en Europa, de 1964 a 1965.Fueron su modo de expresión en esos años.
Un conjunto de esas obras estuvieron extraviadas por años.
Hasta 1974, cuando su hija Isabel, cantante, en su camerino en Ginebra halló un recado de Daniel Vittet: “Tengo los cuadros de tu madre”.
Desde esta semana se exhiben esas piezas inéditas en el Centro de Extensión de la Universidad Católica, en Santiago.


