Bajo tormentas y granizadas, el desgajamiento de cerros y laderas ha causado más tragedias en el estado
Claudia Espinoza
En el más reciente medio siglo, el territorio estatal de Puebla acumula el mayor número de muertes humanas por sepultamiento inmediato al deslizamiento de tierra de montes y lomas.
Sólo en octubre de 1999, bajo la precipitación inusual de una tormenta tropical, por lo menos 500 personas murieron bajo toneladas de tierra y lodo.
Ese riesgo por desgajamiento de elevaciones –consecuencia de la deforestación o la erosión que lo impediría– lo corren ahora mismo 57 municipios.
Se concentran en las sierras Norte y Nororiental; una minoría linda con Veracruz y Oaxaca.
Esa es la conclusión a la que llegaron Protección Civil y la secretaría de Medio Ambiente, del gobierno estatal que encabeza Sergio Salomón Céspedes.
Por ello, ambas dependencias integraron un plan de prevención y reacción en las zonas con mayor vulnerabilidad ante huracanes y tormentas tropicales.
Indican que hay 104 municipios en riesgo de inundación; 21 con peligro de derrumbes en carreteras y 104 que pueden padecer inundaciones.


