Irina Díaz
El gobernador de Puebla, Alejandro Armenta Mier, defendió la viabilidad del sistema Cablebús calificándolo como un transporte “limpio, seguro, rápido y económico”.
Durante su rueda de prensa, el mandatario sostuvo que no existe una razón objetiva para oponerse a la obra, sugiriendo que las críticas provienen de sectores que desconocen sus beneficios o que responden a intereses partidistas y económicos que se ven afectados por la modernización del sector.
Armenta Mier fue enfático al diferenciar su gestión de administraciones anteriores, lanzando una fuerte acusación sobre la operatividad de la Red Urbana de Transporte Articulado (RUTA).
El gobernador señaló que, presuntamente, en sus inicios éste sistema funcionaba con combustible robado, vinculando directamente el auge del “huachicol” en el estado con el negocio de los gobernadores en turno.
Reiteró que, a diferencia de RUTA, las cuatro líneas del Cablebús no dejarán deuda pública ni se financiarán con recursos irregulares.
Como parte de la estrategia para mejorar la movilidad integral, el mandatario anunció la liberación de 50 millones de pesos destinados a los concesionarios del transporte público tradicional para mejorar unidades.
Este recurso servirá para que los transportistas puedan cubrir un enganche del 20 % para la renovación de sus unidades, buscando que la mejora del servicio sea paralela a la implementación del nuevo sistema de cable.
Respecto a las preocupaciones ecológicas por el trayecto del Cablebús, el coordinador de gabinete, José Luis García Parra, informó sobre avances significativos en el análisis del impacto forestal.
Tras una revisión detallada de los recorridos, la cifra inicial de 854 árboles que obstruían la obra se ha reducido a 350 ejemplares afectados.


