Casi todas sus habitaciones están destruidas y por dentro tienen elementos arquitectónicos desprendidos; por ello, con los aguaceros de estos días se encuentran en peligro de colapso 14 casonas del Centro Histórico de Puebla.
Sus dueños, sin ser localizados; las autoridades, sin poder intervenir. Son Patrimonio Cultural de Puebla y siguen de pie pero representan el riesgo de desplomarse bajo el agua en esta temporada de lluvias o en el próximo temblor.
Son cascarones que pesan toneladas y son riesgo, incluso de muerte, para transeúntes.
Algunos de los inmuebles sólo tienen firmes las fachadas, en su interior la naturaleza cobró lo que es suyo y se puede ver pasto y árboles creciendo, aunado las especies nocivas com ratas, ratones y diversos insectos.
Otras parecen que aún vive gente, pero al asomarse se puede comprobar que son inmuebles sin vida, que alguna vez albergó a familias poblanas y brillaron dentro del panorama arquitectónico de la capital.
Muchas de ellas podrían ser convertidas en hoteles y restaurantes, como se encuentran algunas en las calles más cercanas al zócalo, algunas se pueden convertir en edificios habitacionales, pero es decisión de los dueños repararlas.
La Gerencia del Centro Histórico señaló que no pueden intervenir en mejorar sus condiciones, debido a que son propiedad privada y pese a que algunas están en ruinas, al ser sitios con valor histórico requieren tratamiento especial.
No hay un plan de rescate, ni contacto con los propietarios.
Están ilocalizables. Y estos espacios se caen a trozos exponiendo a cualquier persona que pase cerca.
En un día de lluvia intensa, pueden terminar por caerse Durante los sismos de 1999 y 2017 los elementos arquitectónicos de inmuebles históricos –incluso algunos en buenas condiciones de mantenimiento– han provocado la muerte de personas.
Gustavo Ariza Salvatori, secretario de Protección Civil y Gestión Integral de Riesgos del municipio de Puebla, resaltó que se notificó a los dueños de las casonas para que realicen las intervenciones necesarias y evitar que colapsen, pero no tuvieron respuesta alguna.
Sustentó que solo los dueños de propiedad privada pueden intervenirla.
Los inmuebles que tienen elementos exteriores en riesgo de caída se encuentran acordonados con cinta de “peligro”.


