Miradas lascivas, silbidos, piropos y acercamientos intimidantes son los tipos de acoso más comunes de los que son víctimas las mujeres poblanas todos los días y, a pesar que denuncien, la posibilidad de que se emita una sentencia es muy baja.
Cambiar de ruta, de asiento o de acera para evadir a personas que pueden agredirlas son algunas de las medidas que las mujeres tienen que adoptar en su rutina diaria, pues, a pesar que el acoso callejero está penado, sigue presente sin importar las consecuencias.
En 2018, el municipio de Puebla aprobó la reforma al Código Reglamentario para el Municipio (Coremun), de acuerdo con la cual el acoso se considera falta administrativa, que amerita una multa de hasta 8 mil pesos y 36 horas de arresto, no obstante este tipo de agresiones no disminuyen.
EXHIBICIONISMO

De acuerdo con la Encuesta Municipal de Satisfacción Ciudadana en Materia de Servicios Públicos Municipales, hecha por el Instituto Municipal de Planeación Puebla (Implan) en 2020, se preguntó a 474 mujeres cuál ha sido el tipo de acoso que recibieron y se les dieron diversas opciones, de las cuales podían marcar varias.
En este sentido, 298 afirmaron que recibieron silbidos, 261 que fueron víctimas de miradas lascivas, 214 recibieron piropos o comentarios inapropiados y 170 aseguraron que se les acercaron de manera intimidante.
En tanto que 102 mujeres aseguraron que fueron testigos de exhibicionismo o de sujetos que se masturbaban en la calle, 84 recibieron tocamientos indebidos en vía pública, 74 fueron perseguidas por personas, 55 han sido víctimas de todos los tipos de acoso y sólo 61 reconocieron que no han sido víctimas de estas agresiones.
En el caso de las denuncias presentadas ante la Fiscalía General del Estado (FGE), en el primer mes de este año se abrieron nueve carpetas de investigación por delito de acoso sexual, mientras que por hostigamiento sexual se abrieron dos.
Las cifras son constantes dentro de la capital poblana, puesto que en 2018 se hicieron 74 denuncias por acoso sexual, mientras que por hostigamiento sexual, 24. Sin embargo, 2019 fue el año con más casos, con 131 por acoso y 30 por hostigamiento; en 2020 se dieron 60 por acoso y 28 por hostigamiento.
NO SABER QUÉ HACER

“Lo típico: te subes porque ya es tarde y si no, no llegas, pero va a reventar. Yo estaba apretada entre dos personas, trataba de no moverme, pero yo sentía como él se apretaba contra mí; le dije que dejara de hacerlo, pero se hacía que era por el movimiento de la ruta. Terminé bajándome cuadras antes”, contó.
Mariela comentó que no supo qué hacer. Este tipo de situaciones son tan normales, aseguró, que realmente sólo quieres que dejen de suceder, por lo que prefirió bajarse mucho antes de su parada que seguir soportando esta situación.
Paola Morales relató que, en una ocasión, de camino a su trabajo se topó con una persona que se masturbaba en un vehículo estacionado. “¿Qué se supone que haces?”, cuestionó. Ella sólo apresuró el paso y trató de llegar lo más rápido posible a su oficina.


